epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me despertó las melancolías mi amigo y poeta Jmacgar con su poema: Miénteme, dime que me quieres
IN MEMORIAN DEL COLT 45
Son recuerdos del ayer
esos juegos infantiles;
se fugaron mis abriles
para nuca mas volver.
Y me causa gran placer,
escapando del horror,
que a pesar de ese dolor,
ver que el tiempo no ha borrado
todo aquel nuestro pasado
ni el pensar que fue mejor.
De nostalgia me acompaño;
hoy me conservo en formol;
recuerdo a Mendoza Colt
con mucho cariño, hogaño.
Quiero reparar un daño,
recuerdo de mi niñez,
darle gusto de una vez
a un deseo con ahínco;
tener Colt cuarenta y cinco
que me alivie la vejez.
Por sentirme americano,
que confirme lo aquí dicho,
satisfizo mi capricho
un amigo que es mi hermano.
Se le fue mucho la mano
al colmar una quimera.
Incluyó la cartuchera
que me causó gran placer,
para que me puedan ver
con pistola y pistolera.
LA OTRA RUBIA
Tuve otro amor y esto es cierto,
que me mantuvo cautivo;
mi dolor mantiene vivo
porque ese amor ya está muerto.
Su puesto quedó desierto ,
e ignorado por quien veta.
Aquí lo canta el poeta
ensalzando su elegancia.
Manteniendo su arrogancia
quiso morir, la Peseta.
IN MEMORIAN DEL COLT 45
Son recuerdos del ayer
esos juegos infantiles;
se fugaron mis abriles
para nuca mas volver.
Y me causa gran placer,
escapando del horror,
que a pesar de ese dolor,
ver que el tiempo no ha borrado
todo aquel nuestro pasado
ni el pensar que fue mejor.
De nostalgia me acompaño;
hoy me conservo en formol;
recuerdo a Mendoza Colt
con mucho cariño, hogaño.
Quiero reparar un daño,
recuerdo de mi niñez,
darle gusto de una vez
a un deseo con ahínco;
tener Colt cuarenta y cinco
que me alivie la vejez.
Por sentirme americano,
que confirme lo aquí dicho,
satisfizo mi capricho
un amigo que es mi hermano.
Se le fue mucho la mano
al colmar una quimera.
Incluyó la cartuchera
que me causó gran placer,
para que me puedan ver
con pistola y pistolera.
LA OTRA RUBIA
Tuve otro amor y esto es cierto,
que me mantuvo cautivo;
mi dolor mantiene vivo
porque ese amor ya está muerto.
Su puesto quedó desierto ,
e ignorado por quien veta.
Aquí lo canta el poeta
ensalzando su elegancia.
Manteniendo su arrogancia
quiso morir, la Peseta.