Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
![]()
Ahora recorrida ya la mitad de mi vida
recuerdo una mirada paseando por el puerto
de una ciudad brumosa azotada por la lluvia
que cae lentamente sobre mi memoria.
Recuerdo unos bellos ojos azul turquesa
de camino al trabajo humillante y tedioso.
Hermoso cuerpo por el que asomaba el placer.
Solo fue un instante, un cruzarse las miradas
pero ese día el trabajo fue un poco más alegre.
La imaginación conseguía que mi monótona vida
se tornase en algo un poco más soportable.
Después supe que se llamaba Olga, la menor
de tres hermanos nacidos de padres republicanos.
Al llegar al trabajo el jefe con cara de bestia
gritaba como loco por un minuto de retraso.
De tanto cruzarse nuestras miradas, nuestras almas
intimaron y se desearon nuestros cuerpos.
No fueron aquellos días demasiado felices,
pero sus bellos senos y su cuerpo lascivo
aún perdura en mi memoria que no puede decirse
que guarde para mí muchos momentos agradables.
No sé dónde andará ahora, desapareció de mi vida.
También murió mi jefe, de rabia y de avaricia.
Eladio Parreño Elías
29-Julio-2011
Gracias mi estimada amiga Mireidy por tu comentario. Un abrazo.me facinooo
siempre es genial pasar a leerte
tus poemas siempre tan originales
un placer pasar por tus letras
abrazos con respeto y cariño![]()
Gracias Eva por tu comentario. Un abrazo.Esplendida historia maravillosamente enlazada amigo
Un placer leerte, como siempre
Besos y estrellas
Eva
Gracias Marina, celebro que te haya gustado, Un abrazo.Siempre hay que sacar algo bueno de toda experiencia negativa,
la rutina de un trabajo insoportable se hace más llevadera con un premio como ése.
El final... de cine,querido dulcinista.
Un placer la lectura.
Un beso.
Gracias Samuel, un abrazo.Cosas tan sencillas como un recuerdo lo conviertes en algo mágico, Dulcinista. Grande. Muy buenos versos. Un saludo de Samuel.
Bonito relato amigo y me gustó el final No sé dónde andará ahora, desapareció de mi vida.![]()
Ahora recorrida ya la mitad de mi vida
recuerdo una mirada paseando por el puerto
de una ciudad brumosa azotada por la lluvia
que cae lentamente sobre mi memoria.
Recuerdo unos bellos ojos azul turquesa
de camino al trabajo humillante y tedioso.
Hermoso cuerpo por el que asomaba el placer.
Solo fue un instante, un cruzarse las miradas
pero ese día el trabajo fue un poco más alegre.
La imaginación conseguía que mi monótona vida
se tornase en algo un poco más soportable.
Después supe que se llamaba Olga, la menor
de tres hermanos nacidos de padres republicanos.
Al llegar al trabajo el jefe con cara de bestia
gritaba como loco por un minuto de retraso.
De tanto cruzarse nuestras miradas, nuestras almas
intimaron y se desearon nuestros cuerpos.
No fueron aquellos días demasiado felices,
pero sus bellos senos y su cuerpo lascivo
aún perdura en mi memoria que no puede decirse
que guarde para mí muchos momentos agradables.
No sé dónde andará ahora, desapareció de mi vida.
También murió mi jefe, de rabia y de avaricia.
Eladio Parreño Elías
29-Julio-2011
Gracias mi querida amiga Lou, un beso.Hermoso, bellos recuerdos y otros no tan buenos. Un placer leerte.
Gracias mi querida amiga MARLENE, un beso.Esos amores fugaz, no se olvidan
porque nunca mueren... trancienden en el tiempo
con la poesía.
Lo saludo con aprecio.
Gracias amigo hnoboa, un abrazo.Hermoso recuerdo amigo Eladio, embriagante... y hermosas tus letras, con todo y jefe avaro. Saludos.
MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.
✦ Hazte MecenasSin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español