Recuerdos

Querido Eladio:
Y de nuevo una mirada que se cruza.
Dibujas una escena intensamente apaisonante
¿Qué será de Olga?
La memoria es un cofre que guarda tesoros llamados recuerdos.
Maravillosos tesoros que van dando forma a nuestra breve existencia.

Me encantó el poema, lo he vuelto a releer porque es digno de un maestro.
De una pluma magistral que ha todos los lectores nos hace disfrutar.
Abrazos con todo mi cariño.
Laura.
 
Querido Eladio:
Y de nuevo una mirada que se cruza.
Dibujas una escena intensamente apaisonante
¿Qué será de Olga?
La memoria es un cofre que guarda tesoros llamados recuerdos.
Maravillosos tesoros que van dando forma a nuestra breve existencia.

Me encantó el poema, lo he vuelto a releer porque es digno de un maestro.
De una pluma magistral que ha todos los lectores nos hace disfrutar.
Abrazos con todo mi cariño.
Laura.
Gracias Laura, un beso.
 
El tiempo pasa y con él pasamos nosotros, lo que nos deja es el recuerdo, algunos agradables, otros no tantos, pero la huella de haber vivido es poder sentarnos a la sombra de un recuerdo y recordar sin rencor.

Un placer leerte Eladio.

Besos
 
El tiempo pasa y con él pasamos nosotros, lo que nos deja es el recuerdo, algunos agradables, otros no tantos, pero la huella de haber vivido es poder sentarnos a la sombra de un recuerdo y recordar sin rencor.

Un placer leerte Eladio.

Besos
Gracias mi querida amiga, un beso y un abrazo.
 
Me ha pasado algunas veces, no con Olga claro jjaja, se te queda una impresión de profunda magia dentro, un chispeante alborozo armado de la nada, de un ovillo que uno mismo arremolina seguramente con sus propias arterias y su materia gris allá adentro, colapsada por los sentimientos sin nombre,... porque, ¿cómo le llamarías a aquello? ¿hay acaso un nombre para definir lo que sube a la velocidad del rayo interior cuando esas miradas se cruzan, y, por cierto, se dan el tiempo justo y necesario para articular un diálogo sin diccionario inmensamente sucinto e indecorosamente extenso? A veces, hasta se podría pensar que sin esa salsa, el plato de la vida no sabe absolutamente a nada. A nada de nada. Te felicito por el verso final, también. Por supuesto, era más importante un minuto o dos de trabajo y, por ende, de asquerosa producción inservible que esos segundos de cruce de pupilas que, necesariamente, deceleraron tus pasos hacia el trabajo a la par que el corazón se aceleraba. Porque tú estabas vivo, y el otro, tu jefe, ya estaría muerto en vida inerte. Lo mismo dormía en un ataúd por las noches, con billetes y serrín por sábanas.
Saludos y un abrazo, Eladio,
 
Es bien lindo, cuando sin querer
aparece alguien de la nada,
y sin proponeros la rutina de todos los días
es mas amena y quién sabe a lo mejor más cosas.
saludos
 
Luis Á. Ruiz Peradejordi;4706913 dijo:
Es un poema diferente a los que sueles escribir, pero también está lleno de esa curiosidad con que miras e interpretas el mundo. Es una forma de escribir muy atractiva.
En fin, cosas del genio.
Un abrazo.
Gracias amigo por pasar, un abrazo.
 
tidexdj6-1.jpg


Ahora recorrida ya la mitad de mi vida
recuerdo una mirada paseando por el puerto
de una ciudad brumosa azotada por la lluvia
que cae lentamente sobre mi memoria.
Recuerdo unos bellos ojos azul turquesa
de camino al trabajo humillante y tedioso.
Hermoso cuerpo por el que asomaba el placer.
Solo fue un instante, un cruzarse las miradas
pero ese día el trabajo fue un poco más alegre.
La imaginación conseguía que mi monótona vida
se tornase en algo un poco más soportable.
Después supe que se llamaba Olga, la menor
de tres hermanos nacidos de padres republicanos.
Al llegar al trabajo el jefe con cara de bestia
gritaba como loco por un minuto de retraso.
De tanto cruzarse nuestras miradas, nuestras almas
intimaron y se desearon nuestros cuerpos.
No fueron aquellos días demasiado felices,
pero sus bellos senos y su cuerpo lascivo
aún perdura en mi memoria que no puede decirse
que guarde para mí muchos momentos agradables.
No sé dónde andará ahora, desapareció de mi vida.
También murió mi jefe, de rabia y de avaricia.

Eladio Parreño Elías

29-Julio-2011




cosas que quedan como huellas, imborrables
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba