prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tenía una tortuga
que se quedaba mirando tus ojos azules
como si esperara que de ellos
salieran olas
que la llevaran adentro, muy lejos,
entre los dos cantos de sirena
de tu pecho.
Tenía un gato
que disfrutaba siguiendo a mis dedos
recorriendo tu cuerpo
y a veces saltaba a cazarlos
Tal vez, sabía más que yo
de tu hermosura envuelta en la noche,
por su mirada...
Tenía un cuaderno
donde contabamos los besos,
pero se nos llenó en un día.
Mi corazon
hoy cerró las puertas a las sangre
y de repente los recuerdos
fueron el último respiro
hecho palabras.
que se quedaba mirando tus ojos azules
como si esperara que de ellos
salieran olas
que la llevaran adentro, muy lejos,
entre los dos cantos de sirena
de tu pecho.
Tenía un gato
que disfrutaba siguiendo a mis dedos
recorriendo tu cuerpo
y a veces saltaba a cazarlos
Tal vez, sabía más que yo
de tu hermosura envuelta en la noche,
por su mirada...
Tenía un cuaderno
donde contabamos los besos,
pero se nos llenó en un día.
Mi corazon
hoy cerró las puertas a las sangre
y de repente los recuerdos
fueron el último respiro
hecho palabras.
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