Arkeidos
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi alma de sueños que danza en las nubes
girando en espiral como un dragón
buscando beber el sol,
para después
arrojar fuego de oro líquido
sobre el sendero que guarda
la magia de mis palabras
en el recuerdo del pasado.
Laberintos de ilusiones
cobren vida deslizándose
entre montañas de lamentos,
dejando atrás la lluvia de sal negra
que adormece mi espíritu
de tristezas y letargos de silencios aprisionados.
Buscando el latido del tiempo
en lo profundo de tu corazón de escarcha,
recordando que alguna vez tus dulces senos
abrazados a mi pecho,
eran el fuego que daba vida a mi sangre
y a la piedra que late deprisa
como un pulso salvaje,
deseando reventar su coraza
dejando ver al ser dentro
con presencia de esponja y algodón
frágil como niño.
Era tuyo, es mío
y tú lo cambiaste por el fulgor de un ángel
con alas de rayo
un hombre mejor que yo
alguien que te merece más.
Tal vez fui un ángel tambien, ante tus ojos
al principio cuando todo era luz,
y caí al abismo
de donde ascendí como sombra con alas de cuervo
perdiéndome entre mis demonios
alejándome de ti hasta perderte.
Malos días marcaron mis decisiones erróneas
joven sin sabiduría
lleno de vigor
reventando el mundo en mis manos.
Hoy…
me arrepiento de todo pasado
nada podre cambiar,
mas la alegria viene a mí
trayéndome paz
al verte con tu hijo sonriendo.
girando en espiral como un dragón
buscando beber el sol,
para después
arrojar fuego de oro líquido
sobre el sendero que guarda
la magia de mis palabras
en el recuerdo del pasado.
Laberintos de ilusiones
cobren vida deslizándose
entre montañas de lamentos,
dejando atrás la lluvia de sal negra
que adormece mi espíritu
de tristezas y letargos de silencios aprisionados.
Buscando el latido del tiempo
en lo profundo de tu corazón de escarcha,
recordando que alguna vez tus dulces senos
abrazados a mi pecho,
eran el fuego que daba vida a mi sangre
y a la piedra que late deprisa
como un pulso salvaje,
deseando reventar su coraza
dejando ver al ser dentro
con presencia de esponja y algodón
frágil como niño.
Era tuyo, es mío
y tú lo cambiaste por el fulgor de un ángel
con alas de rayo
un hombre mejor que yo
alguien que te merece más.
Tal vez fui un ángel tambien, ante tus ojos
al principio cuando todo era luz,
y caí al abismo
de donde ascendí como sombra con alas de cuervo
perdiéndome entre mis demonios
alejándome de ti hasta perderte.
Malos días marcaron mis decisiones erróneas
joven sin sabiduría
lleno de vigor
reventando el mundo en mis manos.
Hoy…
me arrepiento de todo pasado
nada podre cambiar,
mas la alegria viene a mí
trayéndome paz
al verte con tu hijo sonriendo.
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