Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
REDONDILLAS MARINERAS
A la deriva un velero
es el amor que me tienes,
tan pronto vas como vienes
y entre ir y venir me muero.
Vi una sonrisa brotar
de tu boca marinera,
no parecía sincera
por tu forma de mirar.
El sol besaba la arena
y de oro la revestía
mientras la mar se bebía
las lágrimas de mi pena.
Apareció una sirena
de entre las olas del mar
y me vino a consolar
besando mi piel morena.
A la deriva un velero
es el amor que me tienes,
tan pronto vas como vienes
y entre ir y venir me muero.
Vi una sonrisa brotar
de tu boca marinera,
no parecía sincera
por tu forma de mirar.
El sol besaba la arena
y de oro la revestía
mientras la mar se bebía
las lágrimas de mi pena.
Apareció una sirena
de entre las olas del mar
y me vino a consolar
besando mi piel morena.