
Soy en el ancho espejo del testigo
son que devuelve realidad de estaño
prisionera mitad, el desengaño
en la frontera faz del enemigo.
Llanto en cadenas soy de su castigo
de los sueños perdidos el peldaño
la extranjera mirada de ermitaño
hacia el brazo extendido del mendigo.
La absorta rigidez soy del reflejo
la imaginaria luz del entrecejo
cadáver de marfil en el contorno.
Del ser y el perecer de cuerpo y alma
de la no calma del tocar mi palma
en el falso segundo del retorno.
Archivos adjuntos
Última edición: