tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
El show de la depresión me persiguió hasta hoy ya es hora de salir. Es difícil verlo todo desde aquí sabiendo que estoy muerto. Las luces giran sin parar y no puedo resolver la escena que viene por mí.
Se tuerce la cara pálida del pasado y no me deja pasar de nivel.
Siento el reflejo ermitaño de esta soledad gris, que no me deja encontrarte ni en un trozo de algo más, aunque sea invisible a mi fantasía inmortal.
Ese reflejo imperfecto que no puedo tocar ni siquiera en los sueños.
Me llama la ansiedad y la perturbación que celebran los sabores malditos
Siempre la canción se trasviste y se funde en dolor sincrónico y vacilante.
Se tuerce la cara pálida del pasado y no me deja pasar de nivel.
Siento el reflejo ermitaño de esta soledad gris, que no me deja encontrarte ni en un trozo de algo más, aunque sea invisible a mi fantasía inmortal.
Ese reflejo imperfecto que no puedo tocar ni siquiera en los sueños.
Me llama la ansiedad y la perturbación que celebran los sabores malditos
Siempre la canción se trasviste y se funde en dolor sincrónico y vacilante.