IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Buscamos el placer,
donde la mentira nos seduce,
bailamos por deber,
junto al dolor,
junto a un ardor que entumece,
vivimos sumidos en la individualidad,
para luego pretender,
que festejen nuestro "goce",
en soledad
y con terca infelicidad,
conversamos con el espejo,
aún cuando la tristeza se entiende compartida,
entenderemos al muerto,
cuando observemos,
como todos se ignoran a si mismos,
anclados a una sola actividad,
miseria por creernos únicos,
arrepentimiento,
porque nos autoabarrotamos
por conformismo ingenuo,
miles de lágrimas en cada semblante,
edades quebradas,
simulan luz
donde la almohada nos asfixia,
millones dedicándose a lo mismo,
la similitud es ignorancia,
cuando nadie enfrenta
su austeridad mental,
apreciamos como el tiempo degrada,
agradecemos el paso del tiempo,
no lo rechazamos,
por mas que el presente
nos pase por arriba,
obramos con manos con espinas,
regalamos nuestro vacío
cuando nos ofrecen calma,
condenamos al encadenado,
aún con más penuria que el sol,
saldrá junto a la luna,
cuando con el planeta colisionen,
buscamos la felicidad
entre momentos efímeros,
convenciéndonos
de que la felicidad son instantes,
morimos sin descansar,
sin saciarnos,
y sin pensar,
en como la vida duele más
mientras más se respira.
donde la mentira nos seduce,
bailamos por deber,
junto al dolor,
junto a un ardor que entumece,
vivimos sumidos en la individualidad,
para luego pretender,
que festejen nuestro "goce",
en soledad
y con terca infelicidad,
conversamos con el espejo,
aún cuando la tristeza se entiende compartida,
entenderemos al muerto,
cuando observemos,
como todos se ignoran a si mismos,
anclados a una sola actividad,
miseria por creernos únicos,
arrepentimiento,
porque nos autoabarrotamos
por conformismo ingenuo,
miles de lágrimas en cada semblante,
edades quebradas,
simulan luz
donde la almohada nos asfixia,
millones dedicándose a lo mismo,
la similitud es ignorancia,
cuando nadie enfrenta
su austeridad mental,
apreciamos como el tiempo degrada,
agradecemos el paso del tiempo,
no lo rechazamos,
por mas que el presente
nos pase por arriba,
obramos con manos con espinas,
regalamos nuestro vacío
cuando nos ofrecen calma,
condenamos al encadenado,
aún con más penuria que el sol,
saldrá junto a la luna,
cuando con el planeta colisionen,
buscamos la felicidad
entre momentos efímeros,
convenciéndonos
de que la felicidad son instantes,
morimos sin descansar,
sin saciarnos,
y sin pensar,
en como la vida duele más
mientras más se respira.