1. Invitado, ven y descarga gratuitamente el cuarto número de nuestra revista literaria digital "Eco y Latido"

    !!!Te va a encantar, no te la pierdas!!!

    Cerrar notificación

Reflexión 142

Tema en 'Poemas Generales' comenzado por IgnotaIlusión, 5 de Febrero de 2026 a las 2:10 PM. Respuestas: 0 | Visitas: 14

  1. IgnotaIlusión

    IgnotaIlusión El Hacedor de Horizontes

    Se incorporó:
    19 de Marzo de 2018
    Mensajes:
    1.947
    Me gusta recibidos:
    2.015
    Género:
    Hombre
    Cuando el mar no pueda quejarse,
    y la efimeridad no pueda huir,

    cuando la huida construya nuestro futuro,
    quedarán nuestras huellas,
    para que nadie ose nacer,

    cuando no se pueda
    comprar el tiempo ajeno,

    vivenciaremos el abandono
    de una sociedad
    que nunca estuvo obrando
    por el bienestar común,

    la vida comparte suertes malévolas,
    en donde la muerte y sus sombras
    siempre se perciben irrefrenables,
    incuestionables,

    la vida se podría resumir
    en una búsqueda incómoda del placer,
    pero todo lo que nos produce
    es soledad y dolor,

    aún entre fortuna perdurable,
    la edad del tiempo
    siempre degrada en su estadía
    a todo aquel ser
    que se mueva en sus umbrales,

    buscamos opciones inviables,
    ya que todos los cauces
    conducen al agobio,

    la mejor huida es nunca haber nacido,
    ya que no habría sendero
    por donde perseguirnos,

    aún así,
    en este transcurso miserable,
    moldeamos nuestra desgracia,

    moldeamos energía,

    vibraciones de ondas matemáticas,

    y quisiéramos no envejecer,
    no ser efecto afectado
    por ciencias muertas,

    reglas que obedecen
    al debilitamiento de las fuerzas,

    no habrá existencia dolida,
    cuando sus ojos no tengan consciencia,

    cuando no haya cuerpo que sangre,

    ni pasos que se olviden,

    cuando no haya camino ni caminante,

    solo un espacio vacío,

    que ni el eco del tiempo pudo habitarlo.








    [​IMG]
     
    #1

Comparte esta página