IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Somos menos que la muerte,
somos una ilusión,
que al final,
se arrepiente de serlo,
somos huida,
entre estrechas caídas,
caemos volando,
pero sin abrir nuestras alas,
batimos nuestros anhelos,
a la luz de la soledad,
jugamos con nuestras emociones,
y cuando se produce la fatalidad,
culpamos siempre a la emoción,
la suposición de lo inevitable,
supone evitar factores inmateriales,
el alma es consciencia,
la sangre es su motor,
nacemos con dolor,
aprendemos por imposición,
y condenamos a otra vida
a nuestra misma suerte,
no hay calma que ordene,
este caos es la única ley predominante,
el cielo siempre fue gris,
el infierno siempre será ceniza,
nuestros sueños siempre fueron
lo que la vida nunca engendrará,
somos esfuerzo fallido,
somos fallidos sentidos,
cuando toda percepción es sombra,
ante una oscuridad igual de particular,
sueños de solitaria tristeza,
pesadillas entre compañía moribunda,
agónica manera
que tiene el inconsciente de ilusionarnos,
alcanzaremos una sabiduría más profunda,
entre parámetros que sean cimiento
pero no cárcel,
observaremos que los horizontes
también son llaves,
y que la única certeza,
es su búsqueda
a través de nuestras dudas.
somos una ilusión,
que al final,
se arrepiente de serlo,
somos huida,
entre estrechas caídas,
caemos volando,
pero sin abrir nuestras alas,
batimos nuestros anhelos,
a la luz de la soledad,
jugamos con nuestras emociones,
y cuando se produce la fatalidad,
culpamos siempre a la emoción,
la suposición de lo inevitable,
supone evitar factores inmateriales,
el alma es consciencia,
la sangre es su motor,
nacemos con dolor,
aprendemos por imposición,
y condenamos a otra vida
a nuestra misma suerte,
no hay calma que ordene,
este caos es la única ley predominante,
el cielo siempre fue gris,
el infierno siempre será ceniza,
nuestros sueños siempre fueron
lo que la vida nunca engendrará,
somos esfuerzo fallido,
somos fallidos sentidos,
cuando toda percepción es sombra,
ante una oscuridad igual de particular,
sueños de solitaria tristeza,
pesadillas entre compañía moribunda,
agónica manera
que tiene el inconsciente de ilusionarnos,
alcanzaremos una sabiduría más profunda,
entre parámetros que sean cimiento
pero no cárcel,
observaremos que los horizontes
también son llaves,
y que la única certeza,
es su búsqueda
a través de nuestras dudas.