IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Realidades permanentes,
habitan en esta esfera indetenible,
girarán las edades,
entre espirales de virulentas tormentas,
verdades subyacentes,
las mentiras siempre se muestran
por encima, libres,
la condena es aceptarlas,
asimilar las penas,
penurias de cielos caídos,
brotarán pesares desconocidos,
entre asimilaciones forzadas,
de almas miserablemente corpóreas,
prejuicios que son rechazo,
semblantes mortales,
el mayor rechazo es la ignorancia,
la indiferencia es
sembradía de nuevas intolerancias,
vislumbramientos astrales,
la espiritualidad impuesta
se encarga de silenciar
honestidades profundas,
la sociedad vive perdonándose,
la culpa es propia, de cada uno,
la culpa en el viento,
busca futuros hacia donde escapar,
tumulto de verdades aún no dichas,
se acumulan
en donde el suelo muere,
iluminación cenital,
simpleza en el decir,
la complejidad reflexiva ilumina
donde los sentidos se ofuscan, aprendemos,
cuando la cordura es sol,
cuando la noche es luna,
somos estrellas,
cuando el silencio es ruido,
somos muerte,
razones sin peso,
cuando no se compara, se olvida,
cuando se olvida, no se progresa,
somos seres
de subsistencia memorística,
y memorizaremos nuevas fatalidades,
aprenderemos del horror,
solo si nuestros ojos logran conmocionarse,
entenderemos a la vida,
cuando por su carencia,
comprendamos la esencia del mal,
de toda existencia inicialmente inocente.
habitan en esta esfera indetenible,
girarán las edades,
entre espirales de virulentas tormentas,
verdades subyacentes,
las mentiras siempre se muestran
por encima, libres,
la condena es aceptarlas,
asimilar las penas,
penurias de cielos caídos,
brotarán pesares desconocidos,
entre asimilaciones forzadas,
de almas miserablemente corpóreas,
prejuicios que son rechazo,
semblantes mortales,
el mayor rechazo es la ignorancia,
la indiferencia es
sembradía de nuevas intolerancias,
vislumbramientos astrales,
la espiritualidad impuesta
se encarga de silenciar
honestidades profundas,
la sociedad vive perdonándose,
la culpa es propia, de cada uno,
la culpa en el viento,
busca futuros hacia donde escapar,
tumulto de verdades aún no dichas,
se acumulan
en donde el suelo muere,
iluminación cenital,
simpleza en el decir,
la complejidad reflexiva ilumina
donde los sentidos se ofuscan, aprendemos,
cuando la cordura es sol,
cuando la noche es luna,
somos estrellas,
cuando el silencio es ruido,
somos muerte,
razones sin peso,
cuando no se compara, se olvida,
cuando se olvida, no se progresa,
somos seres
de subsistencia memorística,
y memorizaremos nuevas fatalidades,
aprenderemos del horror,
solo si nuestros ojos logran conmocionarse,
entenderemos a la vida,
cuando por su carencia,
comprendamos la esencia del mal,
de toda existencia inicialmente inocente.