IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Razones de ser,
cuestionables,
como toda existencia,
vaga la huida, como muerte,
esperando cooptar nuevos cuerpos,
costumbres son cárceles,
las llaves son nuevas condenas,
estudios, trabajo,
placeres destrozados,
ilusiones desterradas,
nunca un "objetivo" fue tan destructivo,
porque nuestro tiempo
también se destruye,
el tiempo no vuelve,
no hay tiempo invertido,
el tiempo se disfruta,
y sin disfrute, no somos seres,
somos parásitos
de nuestra propia infelicidad,
la intolerancia pudre,
la ignorancia entumece,
la indiferencia abandona
a quien, en la tierra, no encuentra empatía,
el pasado olvida,
el presente daña,
y el futuro aterroriza,
pero nunca
un muerto sostuvo su recuerdo,
porque la muerte es silencio,
y sin expresión el tiempo no puede vivir,
predicen las alturas,
nuevos límites,
entre las fauces de viejos astros,
devorarán todo cuerpo celeste,
visiones de tercos temerosos,
el miedo es el escudo del valiente,
la osadía del viento,
es,
solo huida,
nuestras cenizas son,
conciencias migratorias,
caen las estrellas,
como motas de arena,
hacia un manantial ennegrecido,
fluye el río,
como fluye la sangre,
constante matanza,
el que no observa,
no predice,
el que no se preocupa,
no merece paz.
cuestionables,
como toda existencia,
vaga la huida, como muerte,
esperando cooptar nuevos cuerpos,
costumbres son cárceles,
las llaves son nuevas condenas,
estudios, trabajo,
placeres destrozados,
ilusiones desterradas,
nunca un "objetivo" fue tan destructivo,
porque nuestro tiempo
también se destruye,
el tiempo no vuelve,
no hay tiempo invertido,
el tiempo se disfruta,
y sin disfrute, no somos seres,
somos parásitos
de nuestra propia infelicidad,
la intolerancia pudre,
la ignorancia entumece,
la indiferencia abandona
a quien, en la tierra, no encuentra empatía,
el pasado olvida,
el presente daña,
y el futuro aterroriza,
pero nunca
un muerto sostuvo su recuerdo,
porque la muerte es silencio,
y sin expresión el tiempo no puede vivir,
predicen las alturas,
nuevos límites,
entre las fauces de viejos astros,
devorarán todo cuerpo celeste,
visiones de tercos temerosos,
el miedo es el escudo del valiente,
la osadía del viento,
es,
solo huida,
nuestras cenizas son,
conciencias migratorias,
caen las estrellas,
como motas de arena,
hacia un manantial ennegrecido,
fluye el río,
como fluye la sangre,
constante matanza,
el que no observa,
no predice,
el que no se preocupa,
no merece paz.
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