IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Pisamos suelos supuestamente bendecidos,
por supuestos sabios,
por supuestos textos,
de supuestas civilizaciones,
siempre hay supuesto pasado,
siempre hay supuesta historia,
la verdad muta,
hasta emerger, irreconocible,
pisamos dolor y locura,
ahora pisamos,
suelos vacíos,
sembramos obligaciones,
nos vemos hastiados de todo,
y cuando todo se nos niega,
le imploramos al cielo,
somos culpables,
somos infierno,
en un cielo abandonado,
somos demonios,
de una metamorfosis divina,
que nos condena a la vileza,
somos vida,
hasta que la muerte nos haga no ser,
somos lo que no somos,
no somos, porque antes de ser,
tampoco fuimos,
somos ilusión,
una ilusión descifrable,
para los que entiendan lo que sienten,
y el por qué de como mueren,
somos ilusión abstracta,
porque somos mente,
porque nuestro pensamiento
nos confirma todo latir,
la ilusión puede percibir que lo es,
tenemos sentidos y racionalidad,
podemos comprobar que la luz quema,
y que la oscuridad ciega,
podemos ver
lo que el pensamiento nos muestra,
la sabiduría nos la niega el presente,
nos separaremos de la ignorancia,
solo si a él,
lo comenzamos a predecir,
para nunca volver a contarlo,
para no limitarnos,
por una eternidad absurda, e invivible,
sabiduría es tiempo,
porque sin nosotros,
el tiempo y la sabiduría no existen,
todo es consciencia,
y sin consciencia, no hay dolor,
finales agrios,
astralidad efímera,
por eso digo que nadie debe vivir,
porque vivir es saber que morimos
en la más injusta de las amarguras,
cuando toda lluvia no caiga,
habremos de contemplar,
que las tristezas no pesan,
que la gravedad es manipulable,
que el mar es moldeable,
y seremos soles inconmensurables,
de nuestras propias galaxias.
por supuestos sabios,
por supuestos textos,
de supuestas civilizaciones,
siempre hay supuesto pasado,
siempre hay supuesta historia,
la verdad muta,
hasta emerger, irreconocible,
pisamos dolor y locura,
ahora pisamos,
suelos vacíos,
sembramos obligaciones,
nos vemos hastiados de todo,
y cuando todo se nos niega,
le imploramos al cielo,
somos culpables,
somos infierno,
en un cielo abandonado,
somos demonios,
de una metamorfosis divina,
que nos condena a la vileza,
somos vida,
hasta que la muerte nos haga no ser,
somos lo que no somos,
no somos, porque antes de ser,
tampoco fuimos,
somos ilusión,
una ilusión descifrable,
para los que entiendan lo que sienten,
y el por qué de como mueren,
somos ilusión abstracta,
porque somos mente,
porque nuestro pensamiento
nos confirma todo latir,
la ilusión puede percibir que lo es,
tenemos sentidos y racionalidad,
podemos comprobar que la luz quema,
y que la oscuridad ciega,
podemos ver
lo que el pensamiento nos muestra,
la sabiduría nos la niega el presente,
nos separaremos de la ignorancia,
solo si a él,
lo comenzamos a predecir,
para nunca volver a contarlo,
para no limitarnos,
por una eternidad absurda, e invivible,
sabiduría es tiempo,
porque sin nosotros,
el tiempo y la sabiduría no existen,
todo es consciencia,
y sin consciencia, no hay dolor,
finales agrios,
astralidad efímera,
por eso digo que nadie debe vivir,
porque vivir es saber que morimos
en la más injusta de las amarguras,
cuando toda lluvia no caiga,
habremos de contemplar,
que las tristezas no pesan,
que la gravedad es manipulable,
que el mar es moldeable,
y seremos soles inconmensurables,
de nuestras propias galaxias.