IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
No quiero mentir,
deseo afirmar ahora mismo mi muerte,
deseo quemar todo recuerdo,
en la hoguera de mis últimos sentidos,
no quiero observar,
me sacaría los ojos
y te los entregaría, Muerte,
si tan solo pudieras explicarme
hacia donde vamos,
cobarde y ruin,
el tiempo fue mucho más que mío,
en un desdén caótico,
mis condolencias florecen,
incertidumbre,
con una profundidad tan indescriptible,
el horror de perderse,
se agiganta a cada paso,
frío en mis labios,
y en mis noches, vacío,
entre lunas negras, buscamos al sol,
que soy yo, ahora muerto,
frio en mi pecho,
y nadie puede apagar
todo lo que congelo,
porque todo arde,
con una desgracia que es corazón,
que son mis suspiros,
siempre últimos,
solo anhelo el perdón de mi consciencia,
y que ella destruya toda esta absurdez,
universo elucubrado,
arranca la raíz de todo futuro,
solo anhelo que todo fenezca,
pero todos desean buscar
algo que no es,
algo que nunca existió,
la felicidad es hueco inmenso,
no deseo seguir,
respiro con las llagas de mis pulmones,
abarco aún más que el tiempo,
y este entendimiento
colapsa de dolor,
no deseo vivir,
estoy desesperado,
la impotencia me roba el habla,
mis lluvias me ahogan,
y cada vez puedo expresar menos,
quisiera que mi condena desapareciera,
pero desapareceré,
hasta que mi todo
sea todo silencio absoluto.
deseo afirmar ahora mismo mi muerte,
deseo quemar todo recuerdo,
en la hoguera de mis últimos sentidos,
no quiero observar,
me sacaría los ojos
y te los entregaría, Muerte,
si tan solo pudieras explicarme
hacia donde vamos,
cobarde y ruin,
el tiempo fue mucho más que mío,
en un desdén caótico,
mis condolencias florecen,
incertidumbre,
con una profundidad tan indescriptible,
el horror de perderse,
se agiganta a cada paso,
frío en mis labios,
y en mis noches, vacío,
entre lunas negras, buscamos al sol,
que soy yo, ahora muerto,
frio en mi pecho,
y nadie puede apagar
todo lo que congelo,
porque todo arde,
con una desgracia que es corazón,
que son mis suspiros,
siempre últimos,
solo anhelo el perdón de mi consciencia,
y que ella destruya toda esta absurdez,
universo elucubrado,
arranca la raíz de todo futuro,
solo anhelo que todo fenezca,
pero todos desean buscar
algo que no es,
algo que nunca existió,
la felicidad es hueco inmenso,
no deseo seguir,
respiro con las llagas de mis pulmones,
abarco aún más que el tiempo,
y este entendimiento
colapsa de dolor,
no deseo vivir,
estoy desesperado,
la impotencia me roba el habla,
mis lluvias me ahogan,
y cada vez puedo expresar menos,
quisiera que mi condena desapareciera,
pero desapareceré,
hasta que mi todo
sea todo silencio absoluto.