IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
El significado de la vida no se encuentra,
así como la muerte no vive,
la vida carece de razones
para creerse especial,
nuestra condena es única y virulenta,
nos esparcimos,
hasta no poder engendrar,
el dolor es respirar,
pero también recordar placeres,
el dolor es síntoma
de una enfermedad que siempre nace
de la calma, del saberse frágil,
conocimiento incendiario,
porque toda opinión tiende a arder,
en donde la piel se autoexpone,
conocimiento arbitrario,
¿a quién respondemos
cuando nuestra esencia es
genética mezclada e irreconocible?
consciencia pide el rico,
abundancia pide el pobre,
¿qué pedirías tú
cuando los días se apagan?
una última noche eterna,
para poder soñar todo universo,
estrellas que se creen creadas,
demiurgos cuentan cúmulos astrales,
nadie sabe en donde la vida respira,
todos creen creer, nadie cree crear,
todo cae responsablemente,
finales marcados,
¿quién podría marcar lo que nadie conoce?
siempre caerá la tristeza,
aún cuando la luna no llore,
porque estamos condenados a fluir,
siempre hacia abajo,
las eternidades son constructo humano,
suposiciones ingenuas,
siempre habrá alguien por encima,
dios tiene un creador,
y todo tiempo tiene un relojero,
todo nos empequeñece,
¿quiénes somos?
¿a quiénes respondemos?
¿nos fiamos del espejo?
somos reflejo supuesto,
de un supuesto semblante,
somos carne y somos hambre,
¿quiénes seremos, cuando ya no seamos?
somos la artificialidad de nuestro dios,
y toda naturaleza
también es artificial.
así como la muerte no vive,
la vida carece de razones
para creerse especial,
nuestra condena es única y virulenta,
nos esparcimos,
hasta no poder engendrar,
el dolor es respirar,
pero también recordar placeres,
el dolor es síntoma
de una enfermedad que siempre nace
de la calma, del saberse frágil,
conocimiento incendiario,
porque toda opinión tiende a arder,
en donde la piel se autoexpone,
conocimiento arbitrario,
¿a quién respondemos
cuando nuestra esencia es
genética mezclada e irreconocible?
consciencia pide el rico,
abundancia pide el pobre,
¿qué pedirías tú
cuando los días se apagan?
una última noche eterna,
para poder soñar todo universo,
estrellas que se creen creadas,
demiurgos cuentan cúmulos astrales,
nadie sabe en donde la vida respira,
todos creen creer, nadie cree crear,
todo cae responsablemente,
finales marcados,
¿quién podría marcar lo que nadie conoce?
siempre caerá la tristeza,
aún cuando la luna no llore,
porque estamos condenados a fluir,
siempre hacia abajo,
las eternidades son constructo humano,
suposiciones ingenuas,
siempre habrá alguien por encima,
dios tiene un creador,
y todo tiempo tiene un relojero,
todo nos empequeñece,
¿quiénes somos?
¿a quiénes respondemos?
¿nos fiamos del espejo?
somos reflejo supuesto,
de un supuesto semblante,
somos carne y somos hambre,
¿quiénes seremos, cuando ya no seamos?
somos la artificialidad de nuestro dios,
y toda naturaleza
también es artificial.