Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
Como duele acostumbrase a la soledad cuando la luz me ciega hasta con la sombra de sus recuerdos, cuando miro a un lado y no viene, cuando miro al otro y parece que nunca estuvo, cuando cierro los ojos y lo único que percibo es su espalda haciéndose pequeña rumbo al horizonte, alejándose, borrándose de los versos que le he escrito y que al volverlos a leer solos sin su imagen, parece que se unen al soplo del viento.
Cómo arde en la piel de todo el cuerpo el despertar con el silencio infame de la cama, caminar con la cabeza baja contando cada vez las baldosas que hay del baño a la cocina, servir dos tazas de café; una muda y la otra muerta y escuchar los gemidos del migajón entre mis dedos, cruzar sobre mi pecho los brazos mendigando un poco de calor y esperar, sólo esperar a solas y en silencio.
Hay noches en las que la saliva que acompañaba a sus besos aún me sabe a veneno, noches con dolor y ardor sin su voz ni lágrimas y luna, noches en las que los perros temen romper con sus ladridos el silencio; noches en las que no puedo más con sus recuerdos y me escondo tras mis parpados en el refugio de los sueños.
Due 15.10.12 en una noche en la que a los ruidos se les ha dado asueto y solo el reloj de la pared grita y calla, calla y grita.
Nota 1. esta noche antes de ir a dormir pidamos por un mundo mejor en donde le gustes a quien te gusta, no engordes cuando comas y que a nadie se le frustre un orgasmo...
Nota 2.
-Hola, ¿Qué haces?
-Aquí en una balacera entre los federales y el narco, ¿y tú?
-Enamorándome
-¡TEN CUIDADO, TE VAN A LASTIMAR!
Nota 3. En ocasiones el arrepentimiento también duele en las rodillas…
:
Cómo arde en la piel de todo el cuerpo el despertar con el silencio infame de la cama, caminar con la cabeza baja contando cada vez las baldosas que hay del baño a la cocina, servir dos tazas de café; una muda y la otra muerta y escuchar los gemidos del migajón entre mis dedos, cruzar sobre mi pecho los brazos mendigando un poco de calor y esperar, sólo esperar a solas y en silencio.
Hay noches en las que la saliva que acompañaba a sus besos aún me sabe a veneno, noches con dolor y ardor sin su voz ni lágrimas y luna, noches en las que los perros temen romper con sus ladridos el silencio; noches en las que no puedo más con sus recuerdos y me escondo tras mis parpados en el refugio de los sueños.
Due 15.10.12 en una noche en la que a los ruidos se les ha dado asueto y solo el reloj de la pared grita y calla, calla y grita.
Nota 1. esta noche antes de ir a dormir pidamos por un mundo mejor en donde le gustes a quien te gusta, no engordes cuando comas y que a nadie se le frustre un orgasmo...
Nota 2.
-Hola, ¿Qué haces?
-Aquí en una balacera entre los federales y el narco, ¿y tú?
-Enamorándome
-¡TEN CUIDADO, TE VAN A LASTIMAR!
Nota 3. En ocasiones el arrepentimiento también duele en las rodillas…
:
Última edición: