James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Huelga de sus hambres
Del cuerpo de cárcel
Con lo que le alcance
Pone en trance el alma
Evasión lo siento de una privación
Plácido Tinieblas
Máscara infecta que afecta a la cara.
Y con una daga en una ocasión; corazón al hierro
Yerro de razón
Esperanza mía que yo viera muerta
para que despierta soñara un nosotros.
A veces el bosque es muerte segura
Si hay maldad y pura para hacerlo humano
e intente en la oscuridad profanar lo hermano
Como lo hace el lobo cuando ve una cabra
Ninguna fortuna a una muerte lenta
La copla viciosa del temperamento
Oh lo siento y mal
animal o humano
con hambre de instintos
e intente en lo oscuro
violar sus adentros
Oh razones rotas
todas contagiadas
por su humanidad,
el mismo diablo
en el mismo establo
frotando lo siento,
la canción servil
de la servidumbre.
Interés de drama
en la cama impresa
en la Baronesa de su proceder...
Un imperio roto en su corazón
Pulsar un dragón y en una estación te dan energía
Eso día a día si al año de huevo, de yema de pluma
Runa petulante de la misma piedra
Cartón piedra de alma que enciende el paisaje
Hoy nueva pantalla de talla de datos
Sus tratos de cero, de cuero y de sangre
actitud violenta
En cámara lenta de siempre de niño, un guiño flamenco
Un vals delirante delante de un cuerpo
que baila al contacto por amor de encuentro
cuenco del dolor que hace caldo al alma,
la sala, al fresquito salió a la terraza
su plaza de ave que sabe volar
y melar los aires entre las grandezas
Dos cabezas de dragón en un corazón solo
Dolorido gozo de embozo de amor
Por favor de Botox sobre sus cosillas
Sillar de la edad de muerte de niños
El chico de nada hacía las comas
Si el mercado da y al humano quita
La vida apreciada de hacerse desprecios
Una enfermedad que los deja ciegos por mirar pantallas
Talla su futuro una muerte llana, Ana de la luna
Otros en el cielo admiran el momento de pantalla
Me lo guardo en foto, en el disco duro
Bajo la tensión
de ascender la cruz
con sombra en la luz
de contemplación.
Del dolor causado
que encuentra su ritmo
y al verse librado
se crea a si mismo.
Toda la atención al menor detalle.
A cavar el verso
a enterrar su día;
la melancolía
en un ataúd...
Del cuerpo de cárcel
Con lo que le alcance
Pone en trance el alma
Evasión lo siento de una privación
Plácido Tinieblas
Máscara infecta que afecta a la cara.
Y con una daga en una ocasión; corazón al hierro
Yerro de razón
Esperanza mía que yo viera muerta
para que despierta soñara un nosotros.
A veces el bosque es muerte segura
Si hay maldad y pura para hacerlo humano
e intente en la oscuridad profanar lo hermano
Como lo hace el lobo cuando ve una cabra
Ninguna fortuna a una muerte lenta
La copla viciosa del temperamento
Oh lo siento y mal
animal o humano
con hambre de instintos
e intente en lo oscuro
violar sus adentros
Oh razones rotas
todas contagiadas
por su humanidad,
el mismo diablo
en el mismo establo
frotando lo siento,
la canción servil
de la servidumbre.
Interés de drama
en la cama impresa
en la Baronesa de su proceder...
Un imperio roto en su corazón
Pulsar un dragón y en una estación te dan energía
Eso día a día si al año de huevo, de yema de pluma
Runa petulante de la misma piedra
Cartón piedra de alma que enciende el paisaje
Hoy nueva pantalla de talla de datos
Sus tratos de cero, de cuero y de sangre
actitud violenta
En cámara lenta de siempre de niño, un guiño flamenco
Un vals delirante delante de un cuerpo
que baila al contacto por amor de encuentro
cuenco del dolor que hace caldo al alma,
la sala, al fresquito salió a la terraza
su plaza de ave que sabe volar
y melar los aires entre las grandezas
Dos cabezas de dragón en un corazón solo
Dolorido gozo de embozo de amor
Por favor de Botox sobre sus cosillas
Sillar de la edad de muerte de niños
El chico de nada hacía las comas
Si el mercado da y al humano quita
La vida apreciada de hacerse desprecios
Una enfermedad que los deja ciegos por mirar pantallas
Talla su futuro una muerte llana, Ana de la luna
Otros en el cielo admiran el momento de pantalla
Me lo guardo en foto, en el disco duro
Bajo la tensión
de ascender la cruz
con sombra en la luz
de contemplación.
Del dolor causado
que encuentra su ritmo
y al verse librado
se crea a si mismo.
Toda la atención al menor detalle.
A cavar el verso
a enterrar su día;
la melancolía
en un ataúd...