brokenknees
Poeta fiel al portal
De regreso a la insania,
lo aprendido clavado en la espina dorsal,
jamás olvidar el triturar huesos quemados,
insistiendo en acumular ojos desorbitados.
Punzando abdómenes hinchados,
penetrándolos con sutileza, retirando lo inservible,
sonrisas dibujadas en esos crujientes labios morados,
agradeciendo la salvación impuesta con dolor.
Taladrando las sienes,
fluyendo sangre negra,
drenando pensamientos inertes,
y quitando de encima las tristezas.
Doblando cada dedo hasta el extremo,
el sonido aturdidor irradia placer,
rasgando el tenue velo de sangre,
entre el llanto y el querer.
Tráqueas apiladas en el rincón,
aún con espasmos constantes,
intentando expulsar de sus sistemas
todos esos clavos punzantes.
Una maldición a la vez,
me susurra la sangre salpicada,
los finales jamás terminan en danzas,
siempre acaban con almas ensangrentadas.
lo aprendido clavado en la espina dorsal,
jamás olvidar el triturar huesos quemados,
insistiendo en acumular ojos desorbitados.
Punzando abdómenes hinchados,
penetrándolos con sutileza, retirando lo inservible,
sonrisas dibujadas en esos crujientes labios morados,
agradeciendo la salvación impuesta con dolor.
Taladrando las sienes,
fluyendo sangre negra,
drenando pensamientos inertes,
y quitando de encima las tristezas.
Doblando cada dedo hasta el extremo,
el sonido aturdidor irradia placer,
rasgando el tenue velo de sangre,
entre el llanto y el querer.
Tráqueas apiladas en el rincón,
aún con espasmos constantes,
intentando expulsar de sus sistemas
todos esos clavos punzantes.
Una maldición a la vez,
me susurra la sangre salpicada,
los finales jamás terminan en danzas,
siempre acaban con almas ensangrentadas.