Tú,
como la ventana por donde entra el sol,
como la ventana en donde oigo la lluvia de otoño,
eres donde me asomo a la vida,
donde pongo mis ilusiones,
quien se cierra para que el frío no me hiera
y quien se abre
para que mis ojos acaricien el aire.
Tú,
quien cada mañana
me tocas dormida
y que a veces solo en sombra me habla
pero que en cada palmo
de mi piel te llevo
como besos de brisa que cantan.
Cuando oigo el agudo silencio
rondar por mis oídos
y la luz de mi cuarto alumbra la casa
te siento en mi alma,
llevo tu corazón aún en mis dedos
y tu olor lo siento cálido en mi almohada.
Mis ojos quieren dormirse con tu aliento,
kilómetros se han puesto entre mi noche y tu sueño.
Atraigo a mí un libro
sin apenas proponérmelo
para que me acompañe en la noche,
en el silencio,
y sus letras me acunan
con cantos suaves,
con versos.
El me habla de lo que yo no quiero,
de amor tierno,
de noche cálida,
de besos,
y sigo queriendo soñar contigo
y no soñar al mismo tiempo.
como la ventana por donde entra el sol,
como la ventana en donde oigo la lluvia de otoño,
eres donde me asomo a la vida,
donde pongo mis ilusiones,
quien se cierra para que el frío no me hiera
y quien se abre
para que mis ojos acaricien el aire.
Tú,
quien cada mañana
me tocas dormida
y que a veces solo en sombra me habla
pero que en cada palmo
de mi piel te llevo
como besos de brisa que cantan.
Cuando oigo el agudo silencio
rondar por mis oídos
y la luz de mi cuarto alumbra la casa
te siento en mi alma,
llevo tu corazón aún en mis dedos
y tu olor lo siento cálido en mi almohada.
Mis ojos quieren dormirse con tu aliento,
kilómetros se han puesto entre mi noche y tu sueño.
Atraigo a mí un libro
sin apenas proponérmelo
para que me acompañe en la noche,
en el silencio,
y sus letras me acunan
con cantos suaves,
con versos.
El me habla de lo que yo no quiero,
de amor tierno,
de noche cálida,
de besos,
y sigo queriendo soñar contigo
y no soñar al mismo tiempo.