Calimero
Poeta recién llegado
Viajan en los vagones tal zombis sin espacio.
Escapan del presente, perdidos en pantallas,
con los emoticonos que anestesian el alma
y fabrican personas, haciendo los apaños.
Rehenes de memorias. En el metro, “marcianos”
que oyen con atención los audios de whatsApp
y no se reconocen; cargan de soledad
el teléfono móvil y la SIM de prepago.
Polimorfos actores, esclavos de costumbres,
que están para servir. Por ser tan ambiciosos,
se les fue de las manos la propia ciencia técnica.
Creyéndose los dueños del tiempo, en una Nube,
de la red solo obtienen el pudin irrisorio;
deshechos del pasado que aprisionan conciencias.
Escapan del presente, perdidos en pantallas,
con los emoticonos que anestesian el alma
y fabrican personas, haciendo los apaños.
Rehenes de memorias. En el metro, “marcianos”
que oyen con atención los audios de whatsApp
y no se reconocen; cargan de soledad
el teléfono móvil y la SIM de prepago.
Polimorfos actores, esclavos de costumbres,
que están para servir. Por ser tan ambiciosos,
se les fue de las manos la propia ciencia técnica.
Creyéndose los dueños del tiempo, en una Nube,
de la red solo obtienen el pudin irrisorio;
deshechos del pasado que aprisionan conciencias.