gisell_v
Poeta recién llegado
El duque sigue bailando
a la infanta tonta besa,
por su conducta traviesa
¿el noble está suspirando?.
Sonrisa de rey sin prisa,
luceros de reina lloran,
siervo moja su camisa,
forasteros que rumoran.
El duque busca la brisa
-el sonrojo sofocando-,
se disculpa con la infanta
que las gradas va bajando;
si la princesa va y canta
el duque sigue bailando.
Melodías que confortan
-danzan nobles del imperio-,
sin sonrojos que lo absortan,
sin murmullos ni dicterio.
Para la música y cortan
los versos de la princesa
-han llegado los infieles-,
su mirada alarma expresa;
el duque lleno de mieles
a la infanta tonta besa.
Tañen fuerte las trompetas,
el puente se está bajando,
el rey sin retocar tretas
sujeta al que va mandando;
ve sus ojos, cual viñetas,
¡es la tonta!, la princesa.
-No le cuentes a mi amado
que yo noble no soy tiesa-.
Silencia el rey, ve su hado
por su conducta traviesa.
En corceles, a galope,
las tropas a la batalla,
el duque finge ser miope
y frente a su amada calla.
Nunca falta un servil pope
si la vida está faltando,
gritan que un paladín muere
no se a quién están nombrando.
¿La princesa que no huyere?,
¿el noble está suspirando?