ignacio vedoya
Poeta recién llegado
cuando la vida es un juego
no hay mas opcion que ganar,
cada jugada es un riesgo
que se debe anticipar.
el mundo es un gran tablero
del que nadie ha de escapar,
el futuro no es certero,
solo se puede jugar.
cada cual en su casilla
ansioso por terminar
con la cruda pesadilla
que otra vez toca enfrentar
de nuestras manos escapa
la libertad de vivir
prisioneros de algun acta
que nos impide elegir
por cada turno contemplo
cada subdito en rigor
temeroso del momento
de morir por su señor.
clavado en mi casillero
soy solo un espectador,
aunque rey, soy prisionero
encadenado al horror
las rodillas me flaquean
tras la muerte de un peon
la corona tambalea
retorcida de dolor
el peso vence mis hombros
y lentamente la vida
se va reduciendo a escombros
cuestionando la partida
puedo sentir las miradas:
de mi reina suplicante,
de las torres agotadas,
del caballo y alfil sangrante..
los peones van al frente
defendiendo su color,
no tienen miedo a la muerte,
retroceder no es opcion.
por su ejemplo sigo erguido
aunque muerto el corazon
aguardando a que el destino
seleccione un vencedor
no queda mas que confiar
en el ingenio ladino
de aquel que goza jugar
con la vida que vivimos
no hay mas opcion que ganar,
cada jugada es un riesgo
que se debe anticipar.
el mundo es un gran tablero
del que nadie ha de escapar,
el futuro no es certero,
solo se puede jugar.
cada cual en su casilla
ansioso por terminar
con la cruda pesadilla
que otra vez toca enfrentar
de nuestras manos escapa
la libertad de vivir
prisioneros de algun acta
que nos impide elegir
por cada turno contemplo
cada subdito en rigor
temeroso del momento
de morir por su señor.
clavado en mi casillero
soy solo un espectador,
aunque rey, soy prisionero
encadenado al horror
las rodillas me flaquean
tras la muerte de un peon
la corona tambalea
retorcida de dolor
el peso vence mis hombros
y lentamente la vida
se va reduciendo a escombros
cuestionando la partida
puedo sentir las miradas:
de mi reina suplicante,
de las torres agotadas,
del caballo y alfil sangrante..
los peones van al frente
defendiendo su color,
no tienen miedo a la muerte,
retroceder no es opcion.
por su ejemplo sigo erguido
aunque muerto el corazon
aguardando a que el destino
seleccione un vencedor
no queda mas que confiar
en el ingenio ladino
de aquel que goza jugar
con la vida que vivimos