prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esa mariposa muerta
colgando de una tela de araña
que nunca me atreví a limpiar del techo
pensando que, tal vez, será otra razón
para mirar al vacío,
empezó a temblar, las alas antes inertes
ya se mueven,
me dice que a estas horas
aviones de alta velocidad
surcan el cielo
y el plomo dormido de las balas
se despertará dentro de poco.
¿Sobre qué tierras
puedo voltear mis ojos
para no ver una gota de sangre inocente
caída?
Última edición: