Callejero60
Sé agua ... o nada.
Con la inestimable colaboración de
Salvador (Lesmo), en este reclamo
para ese halcón legendario, terror
de las palomas, y envidia de los
sapos que se vuelven príncipes.
Salvador (Lesmo), en este reclamo
para ese halcón legendario, terror
de las palomas, y envidia de los
sapos que se vuelven príncipes.
Maqueábase el mozo setentavo
mancomunando arrugas lisonjeras;
Patrico en ristre y cantos de habaneras,
blandía como el karma de un guayabo.
Creyóse el dandi con la edad del pavo,
cuando ya el moco hace de bajeras,
nada es peor con tantas primaveras
que pretender canelas siendo clavo.
Pulcras, modosas, lacias, pizpiretas,
veganas o ensanchadas por churrascos,
todas le tiran, más que dos carretas,
y nunca, si es con pelos, le hace ascos.
La tierna palomita y ¡prietas cluecas!,
se pirran por pasar bajo su arco.
Sin ser de labia, parco...
él boga por las cepas de las Mecas
y en bajamar, no sale de su charco.
~•~
Se acicalaba el mozo setentavo,
patrico en ristre y cantos de habaneras,
sendas armas lucía aquel guayabo
disimulando arrugas lisonjeras.
Creyose aún pasar la edad del pavo
cuando el moco le hacía ya goteras,
que ser canela cuando se es ya clavo
es lo peor con tantas primaveras.
Modosas, pizpiretas o más lacias,
perseguía tras ir a las farmacias,
o veganas o adictas al churrasco.
Todas valen con tal que tengan tetas,
escritoras de prosa o las poetas,
venciera de los pelos siempre el asco.
Y no se lleva un chasco
por no constar en el padrón de Babia
ni ser tampoco el tipo parco en labia.
~•~
mancomunando arrugas lisonjeras;
Patrico en ristre y cantos de habaneras,
blandía como el karma de un guayabo.
Creyóse el dandi con la edad del pavo,
cuando ya el moco hace de bajeras,
nada es peor con tantas primaveras
que pretender canelas siendo clavo.
Pulcras, modosas, lacias, pizpiretas,
veganas o ensanchadas por churrascos,
todas le tiran, más que dos carretas,
y nunca, si es con pelos, le hace ascos.
La tierna palomita y ¡prietas cluecas!,
se pirran por pasar bajo su arco.
Sin ser de labia, parco...
él boga por las cepas de las Mecas
y en bajamar, no sale de su charco.
~•~
Se acicalaba el mozo setentavo,
patrico en ristre y cantos de habaneras,
sendas armas lucía aquel guayabo
disimulando arrugas lisonjeras.
Creyose aún pasar la edad del pavo
cuando el moco le hacía ya goteras,
que ser canela cuando se es ya clavo
es lo peor con tantas primaveras.
Modosas, pizpiretas o más lacias,
perseguía tras ir a las farmacias,
o veganas o adictas al churrasco.
Todas valen con tal que tengan tetas,
escritoras de prosa o las poetas,
venciera de los pelos siempre el asco.
Y no se lleva un chasco
por no constar en el padrón de Babia
ni ser tampoco el tipo parco en labia.
~•~
Última edición: