• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Remando en la vida

daw

Poeta asiduo al portal
En el bote del destino voy remando sin cesar,
tiburones que castigan, con los remos le voy pegando,
varias veces cansado tiré estos palos, intenté a todo dejar,
acostado por completo, sin ver, sin sentir a dónde voy llegando.

Veo el día, la noche, muy pocas cosas van pasando,
nada de lo esperado se ha hecho, pero sí lo que lastima,
el sueño más recurrente que es vivir amando,
muy de a poco se devalúa, ya no se encuentra en la cima.

Otras cosas de a poco voy priorizando, no podía ser de otro modo,
primero debo pensar un poco más en mi vida, quererme,
aprender que yo soy mi destino, saber que si o si, soy lo que como,
pero necesito una brújula, dejar de una vez de perderme.

El mar de la vida castiga a veces de más, se ensaña demasiado,
a veces da vuelta tu bote con una simple marea, y eso duele,
te sentís muy pequeño, ínfimo, en la soledad aquerenciado,
hasta puede que sean traumas sin posibilidad de muerte.

Remando en la vida, voy buscando una isla en dónde quedarme,
en dónde sentir un amor más fuerte que el de la soledad,
y poder así ponerme a la par de algún fuego sin quemarme,
poder disfrutar mucho más de lo que enseña estar en sobriedad.

Pero tormentas, tsunamis, piedrazas, y todo… turban mi mente,
hacen que quiera empezar de nuevo sin temor a la marea,
hacen que nunca pueda estar sentado tranquilamente,
y otra vez en el bote voy a merced de esa marea.

Me encuentro en el océano del olvido de muchas personas,
me encuentro en el mar de la soledad sin remos a la par,
me encuentro masticando recuerdos de algún –me perdonas-,
me encuentro en un mundo que ya se ha olvidado de amar.
 
En el bote del destino voy remando sin cesar,
tiburones que castigan, con los remos le voy pegando,
varias veces cansado tire estos palos, intente a todo dejar,
acostado por completo, sin ver, sin sentir a donde voy llegando.

Veo el día, la noche, muy pocas cosas van pasando,
nada de lo esperado se ha hecho, pero si lo que lastima,
el sueño más recurrente que es vivir amando,
muy de a poco se devalúa, ya no se encuentra en la cima.

Otras cosas de a poco voy priorizando, no podía ser de otro modo,
primero debo pensar un poco más en mi vida, quererme,
aprender que yo soy mi destino, saber que si o si, soy lo que como,
pero necesito una brújula, dejar de una vez de perderme.

El mar de la vida castiga a veces demás, se ensaña demasiado,
a veces da vuelta tu bote con una simple marea, y eso duele,
te sentís muy pequeño, ínfimo, en la soledad aquerenciado,
hasta puede que sean traumas sin posibilidad de muerte.

Remando en la vida, voy buscando una isla en donde quedarme,
en donde sentir un amor más fuerte que el de la soledad,
y poder así ponerme a la par de algún fuego sin quemarme,
poder disfrutar mucho más de lo que enseña estar en sobriedad.

Pero tormentas, tsunamis, piedrazas, y todo… turban mi mente,
hacen que quiera empezar de nuevo sin temor a la marea,
hacen que nunca pueda estar sentado tranquilamente,
y otra vez en el bote voy a merced de esa marea.

Me encuentro en el océano del olvido de muchas personas,
me encuentro en el mar de la soledad sin remos a la par,
me encuentro masticando recuerdos de algún –me perdonas-,
me encuentro en un mundo que ya se ha olvidado de amar.

Desolados, dolientes versos.
Agrego acentos faltantes, gusto en leerte.
Un abrazo,:)
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba