juana rivera medina
Poeta fiel al portal
Remedo de persona, jirón de ser humano,
¿Quien te ha dicho que puedes amargar mi existencia?
¿Quien te ha dado el derecho de palmearme la mano
Cuando no solicito tu nefasta presencia?
Tus hijas de un gris oscuro que emperifollas ufano
con tules inteligibles, pretendiendo ser versado,
solo hablan de lo que eres: un espíritu malsano
inflado en su propio ego con la baba de un gusano
Tuve la mala fortuna de tropezar con tu ser
fabricado de amargura, de mala entraña y de hiel;
reyezuelo de tus sueños, tu voluntad has de hacer
queriendo enseñar con cardo lo que debieras con miel.
Chocamos como dos cabras en las cimas encrespadas:
Yo tranquila, mas no fría; tu cual lobo endemoniado.
Defendiendo lo que es mío, con las garras afiladas
mientras tú lo destrozabas con espíritu amargado.
¡Aléjate de mi letra, no te voy a dar tablado!
Vuélvete al éter etílico, donde tú reino de hadas
está habitado por duendes que la fortuna ha olvidado.
¿Quien te ha dicho que puedes amargar mi existencia?
¿Quien te ha dado el derecho de palmearme la mano
Cuando no solicito tu nefasta presencia?
Tus hijas de un gris oscuro que emperifollas ufano
con tules inteligibles, pretendiendo ser versado,
solo hablan de lo que eres: un espíritu malsano
inflado en su propio ego con la baba de un gusano
Tuve la mala fortuna de tropezar con tu ser
fabricado de amargura, de mala entraña y de hiel;
reyezuelo de tus sueños, tu voluntad has de hacer
queriendo enseñar con cardo lo que debieras con miel.
Chocamos como dos cabras en las cimas encrespadas:
Yo tranquila, mas no fría; tu cual lobo endemoniado.
Defendiendo lo que es mío, con las garras afiladas
mientras tú lo destrozabas con espíritu amargado.
¡Aléjate de mi letra, no te voy a dar tablado!
Vuélvete al éter etílico, donde tú reino de hadas
está habitado por duendes que la fortuna ha olvidado.
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