Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal
Al Hades, al Hades,
como antes a mis brazos
vas remando certera entre la luna y el tiempo.
Y el cancerbero ciego que te observa,
perro fiel que mira al viento deslizar su mano
entre tus faldas frías,
¿acaso sabe que una vez amaste
como si todo fuese nuevo en un juguete?
Las ganas de adorarte se cruzaban
con la suerte de mis viejos grilletes,
te incendiaba el ansia de mis venas,
pululabas por todos mis espacios,
quizá cantabas con el golpe del torpe canalete
e ibas muda, muda,
sola, sola,
como una sola sombra larga,
a lo largo de los sueños que me diste
para luego ser la noche y sus delicias
y entonces quitarme los desvelos.
Pero al Hades, al Hades...
quizá al rescate de un Orfeo imprevisto
que te piensa empujado por las olas
como si fueses la tibia recompensa ante el olvido.
Como si fueses esa...que pasó.
DE MI LIBRO CABOS SUELTOS, INÉDITO,
BASADO EN LA IMAGEN