RENACER
Nuestra será la soledad,
nuestro el delirio,
seamos epicentro de pasiones
antiguas como el vino.
No temblor, olas seremos
de mares sinuosos,
devoradores de rocas,
de mundos vertiginosos .
Y nuestros ojos serán
limpios, claros firmamentos
para alojar nuevas estrellas
que con nosotros nacieron.
Hambrientos de eternidad
solos nos recrearemos
en el centro azul e inmenso
de este apagado universo.
Tuyos serán los labios
a los que reclamo el beso.
Mía la sangre enamorada
donde hallarás nube y fuego.
Ilust.: Zhang Linhai