Arkeidos
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por un segundo quiero
robar el oro de tu mirada
destello brillante
luceros de agua luminosa
soles salvajes y eternos que purifican
al menos por un instante glorioso
la suciedad de mi alma.
El tiempo me mata lento pensando
que puedo adorar la blancura de tus pies
antes de despedirme
postrándome en tú presencia
quitándome la piel de este cuerpo
y ponerla de alfombra para ti.
Quiero verte danzar
sobre mi carne que sangra
mueve tu cuerpo exquisita silueta
de frutas divinas
que deseo ver el paseo hipnótico
de tus piernas carnosas.
Pisa mis entrañas para que no te ensucies
del lodo que yace a nuestro alrededor
no mires la miseria del mundo
mira alto donde habitan los ángeles
usa mis huesos como escalera
elévate hacia el barco de las ilusiones
que flota alto sobre el mar de la calma
entre estrellas de esperanza.
Deja que te lleven las nubes
formadas del algodón de mi espíritu
no regreses tu mirada hacia atrás
que ya no soy el mismo ser
pertenezco al ojo del abismo que está abierto
tragándose mi alma poco a poco
transformándome en sombra solitaria.
Solo queda el recuerdo
de cuando se estremecía mi paz
dentro de tu vientre
derrotando tu tristeza
entregándote mi vida en un beso de energía
en un abrazo de caricias y luz resplandeciente
inolvidable aquel choque de ojos chispeantes
que hablaban el idioma del amor en silencio.
Desde hace tiempo estoy muerto
y no me daba cuenta
ya no existe el asombro en mí
ni la fascinación de existir
mi corazón esta guardando todo el dolor
con valor no dice nada
no se escuchan quejas
se resigna a su destino.
No es nueva la oscuridad que me abraza
en una noche de lágrimas secas
yo soy nada sin luz
yo soy nada sin ti.
Vamos a morir dignamente yo…y todos mis yo
el demente
el loco
el enamorado
el soñador
el amante de la esperanza
el creyente de la fe
el cobarde
el silencioso
el viejo sabio
el niño
el triste
el solitario
el autista
el poeta sin licencia
que escribe cuentos
con gotas de realidad.
Vamos a crear un profundo silencio
contar hasta tres y dejar que mueran
todos mis sueños
apagar mis estrellas
desquebrajar la arquitectura de mi universo
que ya no se estremece
y tal vez si cuento del cuatro al diez
pueda renacer en un nuevo ser sin memoria
con alma blanca
con sangre pura
floreciendo un universo de pensamientos
dentro de mí
y esta vez podre ser dueño de mi destino
de mi vida
de la luz
de la verdad
renacer…
Mi Dios
quiero renacer del polvo de mis derrotas
del yugo de mis enfermedades
de la alegría y el llanto
del hambre de los pobres de espíritu
del dolor que se encarnó en mi ser
como raíz de maldición
deseo liberarme
deseo renacer
con alas
con santidad
para crecer junto a ti.
robar el oro de tu mirada
destello brillante
luceros de agua luminosa
soles salvajes y eternos que purifican
al menos por un instante glorioso
la suciedad de mi alma.
El tiempo me mata lento pensando
que puedo adorar la blancura de tus pies
antes de despedirme
postrándome en tú presencia
quitándome la piel de este cuerpo
y ponerla de alfombra para ti.
Quiero verte danzar
sobre mi carne que sangra
mueve tu cuerpo exquisita silueta
de frutas divinas
que deseo ver el paseo hipnótico
de tus piernas carnosas.
Pisa mis entrañas para que no te ensucies
del lodo que yace a nuestro alrededor
no mires la miseria del mundo
mira alto donde habitan los ángeles
usa mis huesos como escalera
elévate hacia el barco de las ilusiones
que flota alto sobre el mar de la calma
entre estrellas de esperanza.
Deja que te lleven las nubes
formadas del algodón de mi espíritu
no regreses tu mirada hacia atrás
que ya no soy el mismo ser
pertenezco al ojo del abismo que está abierto
tragándose mi alma poco a poco
transformándome en sombra solitaria.
Solo queda el recuerdo
de cuando se estremecía mi paz
dentro de tu vientre
derrotando tu tristeza
entregándote mi vida en un beso de energía
en un abrazo de caricias y luz resplandeciente
inolvidable aquel choque de ojos chispeantes
que hablaban el idioma del amor en silencio.
Desde hace tiempo estoy muerto
y no me daba cuenta
ya no existe el asombro en mí
ni la fascinación de existir
mi corazón esta guardando todo el dolor
con valor no dice nada
no se escuchan quejas
se resigna a su destino.
No es nueva la oscuridad que me abraza
en una noche de lágrimas secas
yo soy nada sin luz
yo soy nada sin ti.
Vamos a morir dignamente yo…y todos mis yo
el demente
el loco
el enamorado
el soñador
el amante de la esperanza
el creyente de la fe
el cobarde
el silencioso
el viejo sabio
el niño
el triste
el solitario
el autista
el poeta sin licencia
que escribe cuentos
con gotas de realidad.
Vamos a crear un profundo silencio
contar hasta tres y dejar que mueran
todos mis sueños
apagar mis estrellas
desquebrajar la arquitectura de mi universo
que ya no se estremece
y tal vez si cuento del cuatro al diez
pueda renacer en un nuevo ser sin memoria
con alma blanca
con sangre pura
floreciendo un universo de pensamientos
dentro de mí
y esta vez podre ser dueño de mi destino
de mi vida
de la luz
de la verdad
renacer…
Mi Dios
quiero renacer del polvo de mis derrotas
del yugo de mis enfermedades
de la alegría y el llanto
del hambre de los pobres de espíritu
del dolor que se encarnó en mi ser
como raíz de maldición
deseo liberarme
deseo renacer
con alas
con santidad
para crecer junto a ti.
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