Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
![]()
Dos mujeres, la madre y su ágil hija,
son en todo distintas. La señora
cuando se me desnuda siempre llora
mi alma y queda muy flácida mi pija.
La señora me enseña su rendija
y la niña una gruta a la que adora
mi enloquecida pija sin demora.
Para mi sed beber de la vasija
que la niña me niega y que me ofrece
la madre picarona y tan amable
que temo claudicar a su deseo,
pero por más que miro no me crece
lo que debe crecer para que allí hable
mi pija en la rendija que viseo.
Eladio Parreño Elías
17-Agosto-2012
Gracias mi querida amiga, besos y saludos.MaríaA.G;4281006 dijo:Jajaja, muy bueno, Eladio, te ha quedado rechulo este poema.
Mis felicitaciones, por tanta originalidad y creatividad.
Un beso, amigo.
![]()
Dos mujeres, la madre y su ágil hija,
son en todo distintas. La señora
cuando se me desnuda siempre llora
mi alma y queda muy flácida mi pija.
La señora me enseña su rendija
y la niña una gruta a la que adora
mi enloquecida pija sin demora.
Para mi sed beber de la vasija
que la niña me niega y que me ofrece
la madre picarona y tan amable
que temo claudicar a su deseo,
pero por más que miro no me crece
lo que debe crecer para que allí hable
mi pija en la rendija que viseo.
Eladio Parreño Elías
17-Agosto-2012
![]()
Dos mujeres, la madre y su ágil hija,
son en todo distintas. La señora
cuando se me desnuda siempre llora
mi alma y queda muy flácida mi pija.
La señora me enseña su rendija
y la niña una gruta a la que adora
mi enloquecida pija sin demora.
Para mi sed beber de la vasija
que la niña me niega y que me ofrece
la madre picarona y tan amable
que temo claudicar a su deseo,
pero por más que miro no me crece
lo que debe crecer para que allí hable
mi pija en la rendija que viseo.
Eladio Parreño Elías
17-Agosto-2012
Soneto cómico y muy picarón. Ha sido divertido leerte amigo. Gracias por darme una lectura para reirme. Un fuerte abrazo amigo.![]()
Dos mujeres, la madre y su ágil hija,
son en todo distintas. La señora
cuando se me desnuda siempre llora
mi alma y queda muy flácida mi pija.
La señora me enseña su rendija
y la niña una gruta a la que adora
mi enloquecida pija sin demora.
Para mi sed beber de la vasija
que la niña me niega y que me ofrece
la madre picarona y tan amable
que temo claudicar a su deseo,
pero por más que miro no me crece
lo que debe crecer para que allí hable
mi pija en la rendija que viseo.
Eladio Parreño Elías
17-Agosto-2012
MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.
✦ Hazte MecenasSin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español