julietagris
Poeta recién llegado
He dejado que todo se vaya de mi vida:
La familia, los amigos, las ideologías,
las religiones, el sexo, los sexos, Dios,
la justicia, Coca- cola, la perversión.
Todo esto hizo su huella, su cicatriz y
lo he parido al mundo luego,
se lo he devuelto a la finitud
de las ideas y los conceptos.
No me he quedado con nada,
en la totalidad de lo inexistente
se anidan mis raíces de agua,
aprendí a dejar ir lo amado,
lo deseado, lo codiciado, lo odiado.
Le abrí las puertas de par en par
a todo lo que tuvo su historia en mi historia,
en este camino o circulo o vuelo
o línea o situaciones
que varían en el sin tiempo,
deje que todo fuera.
No creo en el destino,
creo en lo que elegimos,
lo que creamos con lo que creemos.
Me quiero encontrar en mi existencia,
saber que estoy conmigo a pesar de mí.
Lo dejo todo para que lo bueno, lo bello,
lo profundo, la censura, lo profano,
lo justo, lo indecible, lo improbable,
se renueve en mí.