Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Me he caído de un guindo, o he subido a un manzano.
Pero pruebe usted un bocado.
A quién expulsa Dios del paraíso.
A quién no le han bautizado.
Quién sabe dónde.
Aquí, ahí o allá.
Quién soy.
Dónde estoy.
Se me acumula el chollo.
Hay que joderse.
Pues eso, que hay que joderse.
Eso, o bucear en mis escritos.
Eso es lo predecible y lógico.
Qué le voy a hacer, si les vigilo.
Adivinen quién se irá primero.
Y quién volverá, echando espuma por la boca.
¿Y el Padre de la Mentira?
¿A quién se le irá la olla primero?
Pero pruebe usted un bocado.
A quién expulsa Dios del paraíso.
A quién no le han bautizado.
Quién sabe dónde.
Aquí, ahí o allá.
Quién soy.
Dónde estoy.
Se me acumula el chollo.
Hay que joderse.
Pues eso, que hay que joderse.
Eso, o bucear en mis escritos.
Eso es lo predecible y lógico.
Qué le voy a hacer, si les vigilo.
Adivinen quién se irá primero.
Y quién volverá, echando espuma por la boca.
¿Y el Padre de la Mentira?
¿A quién se le irá la olla primero?