AXEL LLAMOSAS
Poeta recién llegado
RESACA DE SOBREMESA
¡Ay! que castaña la de ayer,
no pude soltar el vaso,
imposible dejar de beber
por sentirme gran fracaso.
Pero poco a poco la priva
truncó mis sensaciones,
insuflándome deriva
usando tequila y licores.
Ellos me hicieron cantar,
sonreír sin miramientos,
mil abrazos regalar
incluso a los siete vientos.
Las cinco de la madrugada,
mi cuerpo está desecho,
con el alma ya agotada,
hasta casa aún queda un trecho.
Lozana me espera mi cama,
me sumerjo entre sus sabanas
como dulces brazos de hadas,
ansiando no haya mañana.
Pero domingo de locura,
doce platos en la mesa
mi familia con un cura,
pretendiendo mi cabeza.
¿No ves hijo lo errado de tu camino?
¿Ves lo malo del vicio y libertinaje?
Padre, yo solo quiero buen vino,
recuerde lo que oculta su ropaje.
¡Ay! que castaña la de ayer,
no pude soltar el vaso,
imposible dejar de beber
por sentirme gran fracaso.
Pero poco a poco la priva
truncó mis sensaciones,
insuflándome deriva
usando tequila y licores.
Ellos me hicieron cantar,
sonreír sin miramientos,
mil abrazos regalar
incluso a los siete vientos.
Las cinco de la madrugada,
mi cuerpo está desecho,
con el alma ya agotada,
hasta casa aún queda un trecho.
Lozana me espera mi cama,
me sumerjo entre sus sabanas
como dulces brazos de hadas,
ansiando no haya mañana.
Pero domingo de locura,
doce platos en la mesa
mi familia con un cura,
pretendiendo mi cabeza.
¿No ves hijo lo errado de tu camino?
¿Ves lo malo del vicio y libertinaje?
Padre, yo solo quiero buen vino,
recuerde lo que oculta su ropaje.
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