Con resaca se debe hacer de todo
menos escribir
la cabeza te pesa como cruces vacantes
y ya no queda mas que una halitosis
tan rancia como la madrugada.
Quiero escribir un cuento
uno sobre una lesbiana obesa
que me usa de linterna intelectual
y me lleva a los burdeles
y me paga toda la cerveza de holanda
a cambio de escucharme filosofar combustionando alcohol
de hacer un cóctel molotov
con las mordidas de los cínicos
la lógica maniática de Aristóteles
los pulmones masoquistas del existencialismo.
Y el punto es que el lector (que terminaría siendo yo, además..)
no se entere de que es mujer
hasta que le pague a una puta para que lama su tampon
o alguna otra cochinada que aun no se me ocurre
y yo la llamare Dani
y al final le diré Daniela
y el lector dira:
No jodas!!!
Era mujer!!!
y algún estupido encontrara una uña de Bukowski
o una pestaña de Sabato
o un eructo de Lamborghini
y se replanteara una sesión de hipnosis televisiva
otro supositorio de consumismo.
Me queda la resaca
el teléfono de una puta
que cree que voy a regresar a su Itaca
estos garabatos surrealista
un cuento sobre una lesbiana obesa
que se llama Dani en la primeras 5 paginas
cuento que tampoco voy a escribir
porque ya conozco su anzuelo
sus puntos y mierdas
y además
aun me respeto como lector
aunque no me quede un gramo de vergüenza como escritor.
menos escribir
la cabeza te pesa como cruces vacantes
y ya no queda mas que una halitosis
tan rancia como la madrugada.
Quiero escribir un cuento
uno sobre una lesbiana obesa
que me usa de linterna intelectual
y me lleva a los burdeles
y me paga toda la cerveza de holanda
a cambio de escucharme filosofar combustionando alcohol
de hacer un cóctel molotov
con las mordidas de los cínicos
la lógica maniática de Aristóteles
los pulmones masoquistas del existencialismo.
Y el punto es que el lector (que terminaría siendo yo, además..)
no se entere de que es mujer
hasta que le pague a una puta para que lama su tampon
o alguna otra cochinada que aun no se me ocurre
y yo la llamare Dani
y al final le diré Daniela
y el lector dira:
No jodas!!!
Era mujer!!!
y algún estupido encontrara una uña de Bukowski
o una pestaña de Sabato
o un eructo de Lamborghini
y se replanteara una sesión de hipnosis televisiva
otro supositorio de consumismo.
Me queda la resaca
el teléfono de una puta
que cree que voy a regresar a su Itaca
estos garabatos surrealista
un cuento sobre una lesbiana obesa
que se llama Dani en la primeras 5 paginas
cuento que tampoco voy a escribir
porque ya conozco su anzuelo
sus puntos y mierdas
y además
aun me respeto como lector
aunque no me quede un gramo de vergüenza como escritor.