Blue eyes
Poetisa en constante aprendizaje.
EL PLACER DE DOS, LA RESPONSABILIDAD DE UNO
Todo comienza con un test de embarazo dando positivo,
momento que jamas olvidare...
Una lluvia de sensaciones se apoderaron de mi,
alegría, miedo, inseguridad, amor, desilusión, etc.
No sabia si reír o llorar, siempre pensé que cuando
llegara aquel día iba a saltar de alegría, pero por algún motivo sentí temor,
luego de eso empece a pensar, no tengo nada para ofrecerle a este
bebe, aparte de mucho amor si, pero sabemos que se necesita
mucho mas que amor, definitivamente no estaba en mis planes,
no estaba preparada para toda esta responsabilidad...
Hace un mes que había llegado de unas maravillosas vacaciones
por Europa, renovada, con la mente puesta en muchos proyectos,
proyectos que de seguro tendrán que esperar por un tiempo
y otros descartarlos por completo.
Al pasar los meses supe que seria hombre, un pequeño
y maravilloso hombre que al nacer se convertiría en mi
hijo y compañero de vida...
ya tengo casi nueve meses y hoy puedo decir que estoy completamente feliz,
pero no fue nada fácil...
Siempre quise ser madre, imaginaba lo que seguramente muchas
mujeres, una vida perfecta, con el hombre ideal, hombre que
se preocupara por el embarazo,
que tuviera detalles de amor, un compañero,
que preguntara algo tan básico como:
¿como te sientes?
¿necesitas algo?
¿en que puedo ayudar?
un hombre cariñoso, comprometido, dispuesto, etc,
Sueños...
Tantos sueños,
Intente,
intente tantas veces que la relación funcione,
deje pasar muchas cosas
a veces pensando en que seria lo mejor para mi hijo,
(grave error)
y de pronto te golpeas con la realidad, y de a poco
empece a entender que ese hombre que estaba a mi lado
no solo no era el hombre de mis sueños, si no que no
aportaba nada en la relación de pareja, al contrario,
que no le interesaba tener un hijo,
y peor aun, no seria el padre que un niño necesita.
Recuerdo un día que fui al medico
y me dijeron que mi hijo podría tener un problema al corazón,
llegue a mi casa con el alma desecha,
esa impotencia de no poder hacer nada,
una culpa enorme por todas las veces que llore por este
hombre pensando que quizás podría ser una causa...
Como necesite un abrazo ese día,
como necesite que alguien me mirara a los ojos
y me dijera que todo va a estar bien...
No soy creyente en dios, pero ese día llorando
a un lado de mi cama, en el suelo le suplique que mi hijo
estuviera bien, que solo sea un susto y desesperada sin poder hacer
nada mas, le dije: Dios, te dejo a mi hijo en tus manos.
A lo cual él me respondió:
Tranquila, todo estará bien...
Después de eso me sentí mucho mas tranquila,
y las cosas de a poco empezaron a mejorar,
no se si realmente fue dios, ¿como saberlo?
afortunadamente después de muchos
exámenes me dijeron que mi hijo estaba bien, no tiene
ni un problema y esta completamente sano.
Mi vida cambio completamente,
tenia muchos sueños, pero aprendí que a veces
la realidad es mucho mejor, solo hay que verla del
lado correcto; en mi trabajo siempre me
preguntaban ¿...y el papá de tu bebe debe estar feliz?
a lo que yo siempre respondía lo que ellas querían oír
o lo que me hubiera gustado que sea...
Hoy orgullosa puedo decir que soy madre soltera,
¡muy orgullosa! por que se lo difícil que es estar sola
en todo este proceso y no contar con un apoyo y aun
así salir adelante, no fue fácil y muchas veces pensé que no podría...
Hoy no guardo rencor, gracias a esta magnifica experiencia
puedo decir que soy una mujer mucho mas fuerte,
que estoy preparada,
decidida a darle lo mejor y mostrarle lo maravilloso que es este mundo,
orgullosa de llevar a un pequeño hombre fuerte en mi vientre
y feliz,
enormemente feliz.
Mi hijo es mi felicidad, mi fuerza, mi rumbo, mi vida,
mi hogar.
Todo comienza con un test de embarazo dando positivo,
momento que jamas olvidare...
Una lluvia de sensaciones se apoderaron de mi,
alegría, miedo, inseguridad, amor, desilusión, etc.
No sabia si reír o llorar, siempre pensé que cuando
llegara aquel día iba a saltar de alegría, pero por algún motivo sentí temor,
luego de eso empece a pensar, no tengo nada para ofrecerle a este
bebe, aparte de mucho amor si, pero sabemos que se necesita
mucho mas que amor, definitivamente no estaba en mis planes,
no estaba preparada para toda esta responsabilidad...
Hace un mes que había llegado de unas maravillosas vacaciones
por Europa, renovada, con la mente puesta en muchos proyectos,
proyectos que de seguro tendrán que esperar por un tiempo
y otros descartarlos por completo.
Al pasar los meses supe que seria hombre, un pequeño
y maravilloso hombre que al nacer se convertiría en mi
hijo y compañero de vida...
ya tengo casi nueve meses y hoy puedo decir que estoy completamente feliz,
pero no fue nada fácil...
Siempre quise ser madre, imaginaba lo que seguramente muchas
mujeres, una vida perfecta, con el hombre ideal, hombre que
se preocupara por el embarazo,
que tuviera detalles de amor, un compañero,
que preguntara algo tan básico como:
¿como te sientes?
¿necesitas algo?
¿en que puedo ayudar?
un hombre cariñoso, comprometido, dispuesto, etc,
Sueños...
Tantos sueños,
Intente,
intente tantas veces que la relación funcione,
deje pasar muchas cosas
a veces pensando en que seria lo mejor para mi hijo,
(grave error)
y de pronto te golpeas con la realidad, y de a poco
empece a entender que ese hombre que estaba a mi lado
no solo no era el hombre de mis sueños, si no que no
aportaba nada en la relación de pareja, al contrario,
que no le interesaba tener un hijo,
y peor aun, no seria el padre que un niño necesita.
Recuerdo un día que fui al medico
y me dijeron que mi hijo podría tener un problema al corazón,
llegue a mi casa con el alma desecha,
esa impotencia de no poder hacer nada,
una culpa enorme por todas las veces que llore por este
hombre pensando que quizás podría ser una causa...
Como necesite un abrazo ese día,
como necesite que alguien me mirara a los ojos
y me dijera que todo va a estar bien...
No soy creyente en dios, pero ese día llorando
a un lado de mi cama, en el suelo le suplique que mi hijo
estuviera bien, que solo sea un susto y desesperada sin poder hacer
nada mas, le dije: Dios, te dejo a mi hijo en tus manos.
A lo cual él me respondió:
Tranquila, todo estará bien...
Después de eso me sentí mucho mas tranquila,
y las cosas de a poco empezaron a mejorar,
no se si realmente fue dios, ¿como saberlo?
afortunadamente después de muchos
exámenes me dijeron que mi hijo estaba bien, no tiene
ni un problema y esta completamente sano.
Mi vida cambio completamente,
tenia muchos sueños, pero aprendí que a veces
la realidad es mucho mejor, solo hay que verla del
lado correcto; en mi trabajo siempre me
preguntaban ¿...y el papá de tu bebe debe estar feliz?
a lo que yo siempre respondía lo que ellas querían oír
o lo que me hubiera gustado que sea...
Hoy orgullosa puedo decir que soy madre soltera,
¡muy orgullosa! por que se lo difícil que es estar sola
en todo este proceso y no contar con un apoyo y aun
así salir adelante, no fue fácil y muchas veces pensé que no podría...
Hoy no guardo rencor, gracias a esta magnifica experiencia
puedo decir que soy una mujer mucho mas fuerte,
que estoy preparada,
decidida a darle lo mejor y mostrarle lo maravilloso que es este mundo,
orgullosa de llevar a un pequeño hombre fuerte en mi vientre
y feliz,
enormemente feliz.
Mi hijo es mi felicidad, mi fuerza, mi rumbo, mi vida,
mi hogar.