IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Silencio,
anestesia a mi corazón,
sueños que se desprenden como pétalos
entre una ventisca sin rumbo,
herrumbrados mis versos,
regalados
para una mañana sin sol,
mil noches se repiten,
abrumando a una consciencia perdida,
en los lamentos eclipsados de la luna,
susurra que ceda junto al tiempo,
cada pétalo ahora mota
mata la culpa de mi agigolado funeral,
entre momentos irascibles
de una impotencia enferma,
me veo acorralado por su beso,
ella,
es la fría reencarnación
de lo que me trajo a este ensueño podrido,
al final todos te abandonan,
hasta tu propio cuerpo,
y nos seguiremos pudriendo,
hasta desvanecernos con la eternidad,
nuestro uroboros,
consciente y la vida fuera de si,
resilente locura.
anestesia a mi corazón,
sueños que se desprenden como pétalos
entre una ventisca sin rumbo,
herrumbrados mis versos,
regalados
para una mañana sin sol,
mil noches se repiten,
abrumando a una consciencia perdida,
en los lamentos eclipsados de la luna,
susurra que ceda junto al tiempo,
cada pétalo ahora mota
mata la culpa de mi agigolado funeral,
entre momentos irascibles
de una impotencia enferma,
me veo acorralado por su beso,
ella,
es la fría reencarnación
de lo que me trajo a este ensueño podrido,
al final todos te abandonan,
hasta tu propio cuerpo,
y nos seguiremos pudriendo,
hasta desvanecernos con la eternidad,
nuestro uroboros,
consciente y la vida fuera de si,
resilente locura.