Somos briznas de un viento que no cesa,
sombras de un sol que ya no nos recuerda,
pasajeros del sueño que es la vida
mientras la eternidad callada observa.
Somos polvo que ansía ser camino,
huellas que el mismo mar deshace luego,
somos pregunta abierta hacia el misterio,
fuego que arde sin saber del fuego.
Somos voces de un eco interminable,
nombres escritos en la arena breve,
suspiros que la noche desvanece
mientras el mundo sigue… y nada llueve.
Y aun así, en la fragilidad que somos,
hay un fulgor que el tiempo no destruye:
un leve instante en que el amor nos nombra
y todo el universo… resplandece y fluye.
sombras de un sol que ya no nos recuerda,
pasajeros del sueño que es la vida
mientras la eternidad callada observa.
Somos polvo que ansía ser camino,
huellas que el mismo mar deshace luego,
somos pregunta abierta hacia el misterio,
fuego que arde sin saber del fuego.
Somos voces de un eco interminable,
nombres escritos en la arena breve,
suspiros que la noche desvanece
mientras el mundo sigue… y nada llueve.
Y aun así, en la fragilidad que somos,
hay un fulgor que el tiempo no destruye:
un leve instante en que el amor nos nombra
y todo el universo… resplandece y fluye.