Samuel Blasco
Poeta recién llegado
Este año he creado un proyecto que fusiona el jazz y la poesía y me ha parecido muy interesante compartirlo con vosotros. La historia se siente ambigua y tiene un tono tristecillo, por eso lo escribo en esta sección. La poesía a continuación pertenece al sexto tema del disco. Comparto el link de Spotify para que podáis escucharlo.
Un saludo y gracias! espero que os guste:
6. Retorno a las escaleras
https://open.spotify.com/track/28v2uvzzdYkNxTAAWvGyUt?si=dd44b40c665040d6
Dibujos marrones de flores,
decoraban las baldosas
de las escaleras de casa,
que obligan a mis piernas a
soñar en un inmenso jardín de rosas,
donde corretear en la mañana.
A su lado postraba su fiel amiga
la barandilla, eterna protectora,
enemiga de la soledad y del viento,
con un pico punzante en su zona baja
al que yo tanto temía, junto con ese
grito desgarrador al que tanto evitaba.
El ventanal estaba abierto, atrayendo
los cánticos de los pájaros, deseosos
de iniciar su largo viaje a otro lugar,
mientras la cómoda estaba solitaria,
apartada a su suerte, condenada al sueño
más profundo, descansando hasta la eternidad.
Retorno ya a las escaleras,
que me ayudan a imaginarme
un mundo firme y lleno de alegrías y rosas.
¡Este lugar me es tan familiar!
No me abandones, en este nuestro jardín,
ahora hazme soñar una vez más.
Un saludo y gracias! espero que os guste:
6. Retorno a las escaleras
https://open.spotify.com/track/28v2uvzzdYkNxTAAWvGyUt?si=dd44b40c665040d6
Dibujos marrones de flores,
decoraban las baldosas
de las escaleras de casa,
que obligan a mis piernas a
soñar en un inmenso jardín de rosas,
donde corretear en la mañana.
A su lado postraba su fiel amiga
la barandilla, eterna protectora,
enemiga de la soledad y del viento,
con un pico punzante en su zona baja
al que yo tanto temía, junto con ese
grito desgarrador al que tanto evitaba.
El ventanal estaba abierto, atrayendo
los cánticos de los pájaros, deseosos
de iniciar su largo viaje a otro lugar,
mientras la cómoda estaba solitaria,
apartada a su suerte, condenada al sueño
más profundo, descansando hasta la eternidad.
Retorno ya a las escaleras,
que me ayudan a imaginarme
un mundo firme y lleno de alegrías y rosas.
¡Este lugar me es tan familiar!
No me abandones, en este nuestro jardín,
ahora hazme soñar una vez más.