Arkhazul
Poeta que considera el portal su segunda casa
cierra toda ventana
para inundar tu oído
con mi rizo corazón
escucha con la piel
cómo respiro la nada
de tu nombre
entre la lumbre de los hielos
en éste de tus letras palpitar
la silueta que sólo es para mi
en la violeta soledad del pentagrama
te canto con mi llanto
no he de vagar por siempre
en el silencio eterno
de un espejo de espinas
mas no existo aún sin el toque
de tus labios pensándome
amándome en el azul profundidad
ahora mientras las aguas se hacen una
abre tu cielo mar de amor
y lluéveme hacia arriba
lava conmigo la noche
alrededor de tus ojos de mi
tantas horas muriendo
ámame en las estrellas
más allá del alba
y sus temblores
hasta que se pronuncie la palabra
donde seamos la luz
del infinito
y bajo el árbol nacernos
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