ALMA GRANDE
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lentamente bocado a bocado
todo el rico chocolate comía,
deleitándome mientras lo hacía
en la fuente de tu cuerpo que hervía.
¡Humm! delicioso, que rico estaba
así las ansias endulzaban el deseo
que en la abundancia se saciaba
como si fuera la hora del recreo.
Las caricias de chocolate y sal
a la gula dejaron sin dimensión
y más allá de ser pecado capital
se convirtió en una rica bendición.
Que dulce y exquisita fantasía
cubrir toda la fuente de la pasión
con suculento chocolate y alegría,
que rica y caliente combinación
tu cuerpo, chocolate y el amor
en una apasionada ebullición.
todo el rico chocolate comía,
deleitándome mientras lo hacía
en la fuente de tu cuerpo que hervía.
¡Humm! delicioso, que rico estaba
así las ansias endulzaban el deseo
que en la abundancia se saciaba
como si fuera la hora del recreo.
Las caricias de chocolate y sal
a la gula dejaron sin dimensión
y más allá de ser pecado capital
se convirtió en una rica bendición.
Que dulce y exquisita fantasía
cubrir toda la fuente de la pasión
con suculento chocolate y alegría,
que rica y caliente combinación
tu cuerpo, chocolate y el amor
en una apasionada ebullición.
Última edición: