Bia
Poeta recién llegado
Este mundo tan ajeno y a la vez tan mío,
Azul en el verano y oscuro en el invierno,
Tenue en el recuerdo de la infancia que pasó
Con sus fúnebres racimos y sombríos pétalos
Cual los rostros de fantasmas de un futuro lejano.
Se inclina hacia la ausencia, el anhelado exilio…
Y qué decir de las gaviotas que dormidas en la playa,
Indiferentes a la vida se escapan de sus brazos,
Buscan sigilosas en playas inventadas
Respirar un aire frío que las disocie de su alma
Y con el corazón adormecido, ya sintiéndose lejanas
Se entregan al olvido… al abismo de la nada…
Y yo, la espectadora silenciosa, ambivalente
Drogada de recuerdos y mustia por los días,
Me abandono queriendo a las orillas de esta playa
Para dormir con las gaviotas,
Mudas inquilinas de mi mundo.
En el sueño profundo de la añorada calma…
Azul en el verano y oscuro en el invierno,
Tenue en el recuerdo de la infancia que pasó
Con sus fúnebres racimos y sombríos pétalos
Cual los rostros de fantasmas de un futuro lejano.
Se inclina hacia la ausencia, el anhelado exilio…
Y qué decir de las gaviotas que dormidas en la playa,
Indiferentes a la vida se escapan de sus brazos,
Buscan sigilosas en playas inventadas
Respirar un aire frío que las disocie de su alma
Y con el corazón adormecido, ya sintiéndose lejanas
Se entregan al olvido… al abismo de la nada…
Y yo, la espectadora silenciosa, ambivalente
Drogada de recuerdos y mustia por los días,
Me abandono queriendo a las orillas de esta playa
Para dormir con las gaviotas,
Mudas inquilinas de mi mundo.
En el sueño profundo de la añorada calma…