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Rincón de Poetas mujeres 2021

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***

Luna Miguel, nació en Madrid en 1990. Actualmente vive en Barcelona y trabaja como redactora de PlayGround Magazine. Es autora de los poemarios Estar enfermo (La Bella Varsovia, 2010), Poetry is not dead (DVD, 2010; La Bella Varsovia, 2013), Pensamientos estériles (Cangrejo Pistolero, 2011), La tumba del marinero (La Bella Varsovia, 2013) y Los estómagos (La Bella Varsovia, 2015), y del ensayo El dedo. Breves apuntes sobre la masturbación femenina (Capitán Swing, 2016). Administra el blog http://www.lunamiguel.com

***

Cicatrices
Mi abuelo tiene una cicatriz en el estómago.
Mi abuela tiene una cicatriz en el pecho.
Mi madre tiene una cicatriz en la garganta.
Mi padre tiene una cicatriz en la rodilla.
Mi amante tiene una cicatriz en el costado.
Mi vida no tiene cicatrices. Solo manchas,
aceite, tiempo quemado:
un rasguño.

***



Palmeras
Por el camino una granja de palmeras
y en ellas se cría la luz
cómo se llama el matadero de las flores
me las he puesto todas en los labios
y no quiero más
están rojos porque simplemente son labios
la música lo eléctrico es lo que menos duele
por el camino una granja de palmeras
me casaría rodeada de ellas
fábricas
el humo el mar
aquí firmo el temor de cuando estoy fuera
el humo el mar
nadie sabe a qué se parece un espejo
ni siquiera los gatos que buscan
con sus pupilas la noche he visto la luz
he visto mucha más luz
por sus arterias flexibles y en las palmeras
aplastemos las palmeras con nuestras botas
de verano
los gatos tienen un dios en los ojos
su luz es el color de mi estómago.

De Los estómagos (La Bella Varsovia, 2015)

Me ha gustado traer al foro a esta joven poeta de esta generación.
 
Última edición:
Mujeres.
Que bueno encontrar un espacio dedicado a la mujer. Voy a compartir un poema de la madre Teresa de Calcuta.

Poema: “No te detengas”

Siempre ten presente que la piel se arruga,
el pelo se vuelve blanco,
los días se convierten en años…
Pero lo importante no cambia,
tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier telaraña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés viva, siéntete viva.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas…
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón…
¡Pero nunca te detengas!
 
“Los momentos superiores del Alma le sobrevienen en soledad…

En la soledad de su habitación Dickinson halló tesoros, tal vez porque su confinamiento fue un acto voluntario, de libertad. Lorenzo Oliván opina que fue un camino hacia la autenticidad, aunque insiste en que no es el único. «Volar los puentes a ella le sirvió para subrayar su individualidad y su estilo personalísimo. Pero uno también puede encontrar su estilo y su verdad .
Emily Dickinson: En mi jardín avanza un pájaro…

JULIO 20, 2013

«… se viaja mejor en el poema
que en el más brioso y rápido corcel …»
ED

«En mi jardín avanza un pájaro…»
En mi jardín avanza un pájaro
sobre una rueda con rayos—
de música persistente
como un molino vagabundo—

jamás se demora
sobre la rosa madura-
prueba sin posarse
elogia al partir,

cuando probó todos los sabores—
su cabriolé mágico
va a remolinear en lontananzas—
entonces me acerco a mi perro,

y los dos nos preguntamos
si nuestra visión fue real-
o si habríamos soñado el jardín
y esas curiosidades—

¡pero él, por ser más lógico,
señala a mis torpes ojos—
las vibrantes flores!
¡Sutil respuesta!

Emily Dickinson

Traducción de Silvina Ocampo




 
Última edición:
TEMA-LA SOLEDAD




poema-67700-el-reflejo-en-el-espejo-jpg.47737

La soledad de mi reflejo

¿Qué tiene el espejo que me aterra?
Me devuelve la imagen de una extraña
que confiesa ser yo pero me engaña

y más la niego más a mí se aferra.

No sé bien el misterio que te encierra
tras el cristal, ¡oh, pálida ermitaña!
si solo es llanto que al espejo empaña,
¡sal de esa soledad que te destierra!


Como a Borges me asusta del espejo,
la imagen de esa otra criatura,
de esa faz que se mira y es mirada.


Si atravieso el umbral de la locura
solo encuentro el vacío de la nada,
la inmensa soledad de mi reflejo.
 
Última edición:

SOLEDADES
I

SOLEDAD DESEADA

Esa soledad que añoro
«que en mi vida reposaba...,
repicando con mi aldaba»
la llamo yo sin decoro
pues su silencio yo adoro.
Voy evocando su ausencia
y pido de su clemencia
que en mi vida me acompañe,
en su soledad me bañe
y me ofrezca su indulgencia.
II
SOLEDAD COMPARTIDA

Busqué la complicidad
de nuestra alcoba silente
y ofrecerte dulcemente
compartir en igualdad
la más dulce soledad.
En tu oasis amoroso
mi ser sentía ardoroso
y aquel ansiado desierto
dejaba mi cuerpo abierto
y tu corazón gozoso
III
SOLEDAD OBLIGADA

Su último adiós he guardado
como un bello relicario
y es en mi pecho un sudario
que fuertemente aferrado
es sarcófago cerrado
y es presidio por mi mal.
Su soledad abismal
cautiva mi vida tiene,
en sus garras me detiene
y es mi destino final
IV
SOLEDAD EN LA MUERTE

Gimen silencios hirientes,
de muerte sus trajes llevan
y de la sima se elevan
soledades balbucientes;
allí quedan, penitentes,
las soledades postreras.
Ya las parcas, compañeras,
se clavan fuerte en el pecho
y el crisantemo deshecho
corona sus calaveras.
 
SOLEDADES
I
SOLEDAD DESEADA

Esa soledad que añoro
«que en mi vida reposaba...,
repicando con mi aldaba»
la llamo yo sin decoro
pues su silencio yo adoro.
Voy evocando su ausencia
y pido de su clemencia
que en mi vida me acompañe,
en su soledad me bañe
y me ofrezca su indulgencia.
II
SOLEDAD COMPARTIDA

Busqué la complicidad
de nuestra alcoba silente
y ofrecerte dulcemente
compartir en igualdad
la más dulce soledad.
En tu oasis amoroso
mi ser sentía ardoroso
y aquel ansiado desierto
dejaba mi cuerpo abierto
y tu corazón gozoso
III
SOLEDAD OBLIGADA

Su último adiós he guardado
como un bello relicario
y es en mi pecho un sudario
que fuertemente aferrado
es sarcófago cerrado
y es presidio por mi mal.
Su soledad abismal
cautiva mi vida tiene,
en sus garras me detiene
y es mi destino final
IV
SOLEDAD EN LA MUERTE

Gimen silencios hirientes,
de muerte sus trajes llevan
y de la sima se elevan
soledades balbucientes;
allí quedan, penitentes,
las soledades postreras.
Ya las parcas, compañeras,
se clavan fuerte en el pecho
y el crisantemo deshecho
corona sus calaveras.

Oh, qué hermoso Carmen, un orgullo tenerte aquí, querida poeta.
Un abrazo.
Isabel
 
TEMA-LA SOLEDAD




poema-67700-el-reflejo-en-el-espejo-jpg.47737

La soledad de mi reflejo

¿Qué tiene el espejo que me aterra?
Me devuelve la imagen de una extraña
que confiesa ser yo pero me engaña

y más la niego más a mí se aferra.

No sé bien el misterio que te encierra
tras el cristal, ¡oh, pálida ermitaña!
si solo es llanto que al espejo empaña,
¡sal de esa soledad que te destierra!


Como a Borges me asusta del espejo,
la imagen de esa otra criatura,
de esa faz que se mira y es mirada.


Si atravieso el umbral de la locura
solo encuentro el vacío de la nada,
la inmensa soledad de mi reflejo.


Un soneto muy bien estructurado sobre esa soledad que nuestros miedos nos lleva y que espero nunca sentir, lo tendré encuetas y si alguna vez veo la imagen de la soledad en mi espejo me presentaré y le diré ,aquí estoy ,no te sientas sola.

Un abrazo mi querida Isabel
 
Mujeres.
Que bueno encontrar un espacio dedicado a la mujer. Voy a compartir un poema de la madre Teresa de Calcuta.

Poema: “No te detengas”

Siempre ten presente que la piel se arruga,
el pelo se vuelve blanco,
los días se convierten en años…
Pero lo importante no cambia,
tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier telaraña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés viva, siéntete viva.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas…
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón…
¡Pero nunca te detengas!
Así es , nunca hay que detenerse , la vida es un caminar continuo.
Un abrazo Carmen
 
images


Yo recorrí senderos con andar peregrino,
he luchado en batallas que nunca fueron mías,
he llorado mil muertes en los aciagos días
en que solo era luto mi agónico destino.


Nunca fui Dulcinea, yo quise ser Quijote,
luchar contra un molino, deshacer un entuerto,
segura en lo inseguro de mi destino incierto,
¡mas no existe barrera que el ímpetu me acote!


Soy la loca que espera en un puerto vacío
donde se apilan sueños con esperanzas rotas,
empapada de penas, aterida de frío.


Soy la joven que un día lloró con las gaviotas,
esa dama de negro que galopa con brío
al nuevo amanecer que surge en las derrotas.


Yo también siempre quise ser Don Quijote, mas me falta ese puntito de locura, me he metido en batallas, que hice mías , jamás me vestiré otra vez de negro y siempre halle una victoria en la derrota

Y si alguna vez perdiera la esperanza , dejaría de ser yo, esa aprendiz a Quijote .


Un abrazo Carmen
 
Yo también siempre quise ser Don Quijote, mas me falta ese puntito de locura, me he metido en batallas, que hice mías , jamás me vestiré otra vez de negro y siempre halle una victoria en la derrota

Y si alguna vez perdiera la esperanza , dejaría de ser yo, esa aprendiz a Quijote .


Un abrazo Carmen

—————————-
Y haces bien Carmen, es un viejo poema, mío, por fortuna la vida es un aprendizaje constante, todos somos un poco Quijotes y un poco Sancho.
y la esperanza, como decía Emily Dickinson:
La esperanza es esa cosa con plumas
que se posa en el alma,
y entona melodías sin palabras,
y no se detiene para nada,
 
Última edición:
Buenas tardes de este lado del mundo y buenas noches al otro lado del atlántico.
Tome un tiempito muy corto ára dejarles unas viejas redondillas a todas las damas de este hermoso foro.

MI PASADO FRENTE AL MAR

Rememorando entre llantos
mi pasado frente al mar,
alegres les ví llegar,
¡amores de mis encantos!

Eran mis hijos graciosos,
mis hijos hechos canción,
brotaron del corazón,
como frutos glamorosos.

Preguntándome mi niña
que cuando iba a regresar,
no le pude contestar,
¡por su olor tan dulce a piña!

de seguido mi varón
preguntó con tono ameno
que si lo echaba de menos,
¡cómo al dulce del melón!

Ambos tomaron mis manos
preguntándome al oído,
¿por mi madre, qué has sentido?,
¡huele a peras y bananos¡

Recuerdo que no llegaba,
—les respondí en mi dolor—
¡su madre es todo mi amor
mi más dulcita guayaba!

Guayaba, pera, banano,
melón y piña madura,
sabores que en mí perduran,
¡dulzuras que tanto amo¡

Un gran abrazo a todas y a todos. Vaya a ustedes mi aprecio y alta estima.

Precioso, tierno y dulce poema Manuel, tienes una gran sensibilidad para endulzar el más amargo de los tragos .
Un abrazo querido amigo desde este lado del atlántico y a orillas del Guadalquivir.
Carmen
 
Este es un poema a la mujer que me dio la vida. Es algo simple, directo, así es como yo le llego.

TE AMO MAMÁ

Tan fuerte eres
Que duele verte
Tolerante al dolor
Así te vendes
Nunca te quejas
Nunca lloras
Nunca demuestras emoción
Así es tu vida
Pero bajo esa corteza
Tu fortaleza
No es más que tristeza
Toma mi mano
Salgamos de ahí
Quiero mostrarte
Un mundo diferente
En donde sentir
Demostrar
No te destruirá
No temas
Seré quien te acompañe
Apóyate en mi
Que aquí estoy
Para ti
Tú ya hiciste demasiado por mi
Es mi tiempo
De ayudarte a sanar
Así es como te quiero
Te adoro
Te amo mamá


Preciosos sentimientos hacia tu madre, los sentimientos no necesitan ser elocuentes frases , las palabras sencillas llegan como dardos a los corazones


Un saludo Carmen
 
La soledad de la ausencia

No hubo más dolor,
sólo una lágrima
apagando al mundo,
y la vida resbalando
silenciosa.


La noche me sostuvo
hasta abrazar
tu último latido.


Se me escapaba el alma
y no lo sabía, tu mano
fría se resbaló de la mía.


Y se quedó allí,
inmóvil, como ese sueño
que nunca pudo ser.

Ana Mercedes Villalobos
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Precioso, tierno y dulce poema Manuel, tienes una gran sensibilidad para endulzar el más amargo de los tragos .
Un abrazo querido amigo desde este lado del atlántico y a orillas del Guadalquivir.
Carmen
Mi estimada amiga, sabes que agradezco todas y cada una de tus palabras y que son aliciente a mi alma.
Estas redondillas las compuse en un momento en que el destino me puso ante una encrucijada.
Tienes tú, el precioso don de entender el sentiminto más allá de la poesía.
Muchas gracias.
Un abrazo fraterno hasta tu hermosa tierra andaluza.
 
La soledad de la ausencia

No hubo más dolor,
sólo una lágrima
apagando al mundo,
y la vida resbalando
silenciosa.


La noche me sostuvo
hasta abrazar
tu último latido.


Se me escapaba el alma
y no lo sabía, tu mano
fría se resbaló de la mía.


Y se quedó allí,
inmóvil, como ese sueño
que nunca pudo ser.

Ana Mercedes Villalobos

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Caramba Anamer, todo un regalo. Gracias por tu presencia, siempre amable y generosa.
Un abrazo grande.
Isabel

Isabel
 

Soledad, bien te busqué
mientras tuve compañía.
Soledad, soledad mía,
viniste cuando se fue.

Enrique González Martínez.
Poeta mexicano.



Glosando unos versos de Enrique Gonzáles Martínez .

Esta ausencia que me arropa
hoy me tiene el alma triste,
desde el día en que te fuiste
la pena sorbo en mi copa.
Ya no marcho "viento en popa",
en el limbo me paré
y no sé si seguiré,
los motivos se esfumaron
y mi dicha se llevaron.

Soledad, bien te busqué.

Cargo mi mundo sombrío
sin motivos ni ventura,
mi existencia no es segura,
se me volvió un desafío.
Con nada lleno el vacío
de vegetar día a día
en esta vida tan fría
carente de aquel amor
que brotaba en mi interior

mientras tuve compañía.

Sumida en esta desgana
mi futuro es tenebroso
con un camino espinoso
que me trunca mi mañana.
Si al menos por mi ventana
se colara la alegría
un motivo yo tendría
para vencer este miedo
y arrancarte con denuedo

soledad, soledad mía.

Mas como luz en mi pena
resguardada aquí en el alma
tengo mi fe que me calma
mitigando la condena.
Esa fe es la que me llena
para mantenerme en pie
confiando en que venceré.
Hoy con mi realidad
te confieso, soledad:

viniste cuando se fue.
 
Última edición:
Soledad, bien te busqué
mientras tuve compañía.
Soledad, soledad mía,
viniste cuando se fue.

Enrique González Martínez.
Poeta mexicano.



Glosando unos versos de Enrique Gonzáles Martínez .

Esta ausencia que me arropa
hoy me tiene el alma triste,
desde el día que te fuiste
la pena sorbo en mi copa.
Ya no voy con viento en popa,
en el limbo me paré
y no sé si seguiré,
los motivos se esfumaron
y mi dicha se llevaron.

Soledad, bien te busqué.

Cargo mi mundo sombrío
sin motivos ni ventura,
mi existencia no es segura
se me volvió un desafío.
Con nada lleno el vacío
de vegetar día a día
en esta vida tan fría
carente de aquel amor
que brotaba en mi interior

mientras tuve compañía.

Sumida en esta desgana
mi futuro es tenebroso
con un camino espinoso
que me trunca mi mañana.
Si al menos por mi ventana
se colará la alegría:
un motivo yo tendría
para vencer este miedo
y arrancarte con denuedo

soledad, soledad mía.

Mas como luz en mi pena
resguardada aquí en el alma
tengo mi fe que me calma
mitigando la condena.
Esa fe es la que me llena
para mantenerme en pie
confiando que venceré.
Hoy con mi realidad
te confieso, soledad:

viniste cuando se fue.

¡Magnífica, Elba! se nota que no es un ejercicio, se siente , es algo que llega y se engancha al alma del lector. Triste y muy bello a la vez.
Un gran abrazo con cariño.
isabel
 
Este es un poema a la mujer que me dio la vida. Es algo simple, directo, así es como yo le llego.

TE AMO MAMÁ

Tan fuerte eres
Que duele verte
Tolerante al dolor
Así te vendes
Nunca te quejas
Nunca lloras
Nunca demuestras emoción
Así es tu vida
Pero bajo esa corteza
Tu fortaleza
No es más que tristeza
Toma mi mano
Salgamos de ahí
Quiero mostrarte
Un mundo diferente
En donde sentir
Demostrar
No te destruirá
No temas
Seré quien te acompañe
Apóyate en mi
Que aquí estoy
Para ti
Tú ya hiciste demasiado por mi
Es mi tiempo
De ayudarte a sanar
Así es como te quiero
Te adoro
Te amo mamá

Un gusto leer tu poema. Muchas gracias por adentrarte en este rincón, un rincón de y para tod@s.
¡Bienvenida!

Eva
 
Buenas tardes de este lado del mundo y buenas noches al otro lado del atlántico.
Tome un tiempito muy corto ára dejarles unas viejas redondillas a todas las damas de este hermoso foro.

MI PASADO FRENTE AL MAR

Rememorando entre llantos
mi pasado frente al mar,
alegres les ví llegar,
¡amores de mis encantos!

Eran mis hijos graciosos,
mis hijos hechos canción,
brotaron del corazón,
como frutos glamorosos.

Preguntándome mi niña
que cuando iba a regresar,
no le pude contestar,
¡por su olor tan dulce a piña!

de seguido mi varón
preguntó con tono ameno
que si lo echaba de menos,
¡cómo al dulce del melón!

Ambos tomaron mis manos
preguntándome al oído,
¿por mi madre, qué has sentido?,
¡huele a peras y bananos¡

Recuerdo que no llegaba,
—les respondí en mi dolor—
¡su madre es todo mi amor
mi más dulcita guayaba!

Guayaba, pera, banano,
melón y piña madura,
sabores que en mí perduran,
¡dulzuras que tanto amo¡

Un gran abrazo a todas y a todos. Vaya a ustedes mi aprecio y alta estima.

Manuel, que versos más bellos nos dejas siempre. Cuánto sentimiento y ternura a pesar del dolor. Es un placer leerte, no dejes de acompañarnos. Y no es una imposición, tú sabes, son cosas del deseo:)
Un abrazo, poeta.

Eva
 
Última edición:
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Yo recorrí senderos con andar peregrino,
he luchado en batallas que nunca fueron mías,
he llorado mil muertes en los aciagos días
en que solo era luto mi agónico destino.


Nunca fui Dulcinea, yo quise ser Quijote,
luchar contra un molino, deshacer un entuerto,
segura en lo inseguro de mi destino incierto,
¡mas no existe barrera que el ímpetu me acote!


Soy la loca que espera en un puerto vacío
donde se apilan sueños con esperanzas rotas,
empapada de penas, aterida de frío.


Soy la joven que un día lloró con las gaviotas,
esa dama de negro que galopa con brío
al nuevo amanecer que surge en las derrotas.


Claro que sí, querida Isabel, ¡siempre hacia adelante! Como tu poesía que no deja de sorprendernos y acompañarnos, llena de belleza y sensibilidad.
Un abrazo grande,
Eva
 
TEMA-LA SOLEDAD




poema-67700-el-reflejo-en-el-espejo-jpg.47737

La soledad de mi reflejo

¿Qué tiene el espejo que me aterra?
Me devuelve la imagen de una extraña
que confiesa ser yo pero me engaña

y más la niego más a mí se aferra.

No sé bien el misterio que te encierra
tras el cristal, ¡oh, pálida ermitaña!
si solo es llanto que al espejo empaña,
¡sal de esa soledad que te destierra!


Como a Borges me asusta del espejo,
la imagen de esa otra criatura,
de esa faz que se mira y es mirada.


Si atravieso el umbral de la locura
solo encuentro el vacío de la nada,
la inmensa soledad de mi reflejo.

¡Guau! Cala hondo, querida Isabel. Me deja reflexionando y admirando el modo que tienen tus versos de expresarlo. ¿Qué más puedo decir?
Que has plasmado como nadie la sensación, esa sensación que a veces nos llega pero que como a un niño caprichoso solo debemos atenderlo el tiempo suficiente.

Un abrazo grande,

Eva
 
SOLEDADES
I
SOLEDAD DESEADA

Esa soledad que añoro
«que en mi vida reposaba...,
repicando con mi aldaba»
la llamo yo sin decoro
pues su silencio yo adoro.
Voy evocando su ausencia
y pido de su clemencia
que en mi vida me acompañe,
en su soledad me bañe
y me ofrezca su indulgencia.
II
SOLEDAD COMPARTIDA

Busqué la complicidad
de nuestra alcoba silente
y ofrecerte dulcemente
compartir en igualdad
la más dulce soledad.
En tu oasis amoroso
mi ser sentía ardoroso
y aquel ansiado desierto
dejaba mi cuerpo abierto
y tu corazón gozoso
III
SOLEDAD OBLIGADA

Su último adiós he guardado
como un bello relicario
y es en mi pecho un sudario
que fuertemente aferrado
es sarcófago cerrado
y es presidio por mi mal.
Su soledad abismal
cautiva mi vida tiene,
en sus garras me detiene
y es mi destino final
IV
SOLEDAD EN LA MUERTE

Gimen silencios hirientes,
de muerte sus trajes llevan
y de la sima se elevan
soledades balbucientes;
allí quedan, penitentes,
las soledades postreras.
Ya las parcas, compañeras,
se clavan fuerte en el pecho
y el crisantemo deshecho
corona sus calaveras.

Admirada me dejas, Carmen, con tu recorrido por las soledades en unas décimas de altura, un gusto leerte.
Un fuerte abrazo,

Eva
 
La soledad de la ausencia

No hubo más dolor,
sólo una lágrima
apagando al mundo,
y la vida resbalando
silenciosa.


La noche me sostuvo
hasta abrazar
tu último latido.


Se me escapaba el alma
y no lo sabía, tu mano
fría se resbaló de la mía.


Y se quedó allí,
inmóvil, como ese sueño
que nunca pudo ser.

Ana Mercedes Villalobos
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Hay momentos en que las palabras sobran y eso es lo que me ha pasado ante tus versos, un silencio de emoción.
Un abrazo, poeta.

Eva
 
Última edición:
Soledad, bien te busqué
mientras tuve compañía.
Soledad, soledad mía,
viniste cuando se fue.

Enrique González Martínez.
Poeta mexicano.



Glosando unos versos de Enrique Gonzáles Martínez .

Esta ausencia que me arropa
hoy me tiene el alma triste,
desde el día que te fuiste
la pena sorbo en mi copa.
Ya no voy con viento en popa,
en el limbo me paré
y no sé si seguiré,
los motivos se esfumaron
y mi dicha se llevaron.

Soledad, bien te busqué.

Cargo mi mundo sombrío
sin motivos ni ventura,
mi existencia no es segura
se me volvió un desafío.
Con nada lleno el vacío
de vegetar día a día
en esta vida tan fría
carente de aquel amor
que brotaba en mi interior

mientras tuve compañía.

Sumida en esta desgana
mi futuro es tenebroso
con un camino espinoso
que me trunca mi mañana.
Si al menos por mi ventana
se colará la alegría:
un motivo yo tendría
para vencer este miedo
y arrancarte con denuedo

soledad, soledad mía.

Mas como luz en mi pena
resguardada aquí en el alma
tengo mi fe que me calma
mitigando la condena.
Esa fe es la que me llena
para mantenerme en pie
confiando que venceré.
Hoy con mi realidad
te confieso, soledad:

viniste cuando se fue.

¡Pero qué joyas estáis dejando! Ésta, querida Elba, es un lujo.
Un abrazo cariñoso,

Eva
 
Siguiendo con el TEMA "SOLEDAD" y nuestras experiencias.




Hoy no, ni ayer, ni mañana.
Respirar de vez en cuando.
Sonreír por cien sonrisas
que agonizan en mis manos.

El miedo aúlla, ser perro;
mi blanca bata, sudario,
enjugar con mis heridas
las heridas del "rebaño".

Ver el mundo paralelo.
Paralela tragar llanto.
Contar hasta diez sin tiempo.
Alargar el tiempo a plazos.

Salir. Caminar. Sentir.
Encontrar mi último hálito.
Dejar atrás, suspirar.
Posar mi vista en un árbol.
Redimirme en el ahora
de los libres solos pájaros.



 
Última edición:
Soledad, bien te busqué
mientras tuve compañía.
Soledad, soledad mía,
viniste cuando se fue.

Enrique González Martínez.
Poeta mexicano.



Glosando unos versos de Enrique Gonzáles Martínez .

Esta ausencia que me arropa
hoy me tiene el alma triste,
desde el día que te fuiste
la pena sorbo en mi copa.
Ya no voy con viento en popa,
en el limbo me paré
y no sé si seguiré,
los motivos se esfumaron
y mi dicha se llevaron.

Soledad, bien te busqué.

Cargo mi mundo sombrío
sin motivos ni ventura,
mi existencia no es segura
se me volvió un desafío.
Con nada lleno el vacío
de vegetar día a día
en esta vida tan fría
carente de aquel amor
que brotaba en mi interior

mientras tuve compañía.

Sumida en esta desgana
mi futuro es tenebroso
con un camino espinoso
que me trunca mi mañana.
Si al menos por mi ventana
se colará la alegría:
un motivo yo tendría
para vencer este miedo
y arrancarte con denuedo

soledad, soledad mía.

Mas como luz en mi pena
resguardada aquí en el alma
tengo mi fe que me calma
mitigando la condena.
Esa fe es la que me llena
para mantenerme en pie
confiando que venceré.
Hoy con mi realidad
te confieso, soledad:

viniste cuando se fue.
Magnifico, cada mirada define a la Soledad desde la perspectiva de los sentimientos y la esperiencia de quién escribe
Gracias por dejar estos versos
Un saludo Carmen
 
Un poema que escribí al sentimiento de soledad, a estar encajonada en una enfermedad. Para dos mujeres muy especiales que atraviezan momentos difíciles, les dediqué estas letricas. Las quiero mucho.:)

Trincheras de dolor

Solitaria, enraizada en su destino,
acrisolada, mutilada y presa,
-espiga de cartón, dolor y fuego-
Listón raído que suelta sus pétalos
enraizados en las auroras de su pena;

ella es crisálida del tiempo
y catapulta su queja en el silencio adormecido
en un sendero de espinas de cristal.

En rincones de añoranza desata sus tormentas
y hace un sepulcro a su dolor,
entre fuego que arde en las trincheras de sus manos.


Enebro del trazo de la noche,
tabernáculo sombrío, guijarro que cruje a paso lento,
aparta las adargas de aguijones que revientan sus entrañas
entre el laberinto enredado por la bruma
y libera el lamento de su angustia.


Azalea.
 
Última edición por un moderador:
TEMA-LA SOLEDAD




poema-67700-el-reflejo-en-el-espejo-jpg.47737

La soledad de mi reflejo

¿Qué tiene el espejo que me aterra?
Me devuelve la imagen de una extraña
que confiesa ser yo pero me engaña

y más la niego más a mí se aferra.

No sé bien el misterio que te encierra
tras el cristal, ¡oh, pálida ermitaña!
si solo es llanto que al espejo empaña,
¡sal de esa soledad que te destierra!


Como a Borges me asusta, del espejo,
la imagen de esa otra criatura,
de esa faz que se mira y es mirada.


Si atravieso el umbral de la locura
solo encuentro el vacío de la nada,
la inmensa soledad de mi reflejo.
Me gustó mucho tu poema, Isabel. Un aplauso. Siempre es un gusto leerte, Isabel. Un saludo con cariño. Azalea.
 
Última edición por un moderador:
Un poema que escribí al sentimiento de soledad, a estar encajonada en una enfermedad. Para dos mujeres muy especiales que atraviezan momentos difíciles, les dediqué estas letricas. Las quiero mucho.:)

Trincheras de dolor

Solitaria, enraizada en su destino,
acrisolada, mutilada y presa,
-espiga de cartón, dolor y fuego-
Listón raído que suelta sus pétalos
enraizados en las auroras de su pena;

ella es crisálida del tiempo
y catapulta su queja en el silencio adormecido
en un sendero de espinas de cristal.

En rincones de añoranza desata sus tormentas
y hace un sepulcro a su dolor,
entre fuego que arde en las trincheras de sus manos.


Enebro del trazo de la noche,
tabernáculo sombrío, guijarro que cruje a paso lento,
aparta las adargas de aguijones que revientan sus entrañas
entre el laberinto enredado por la bruma
y libera el lamento de su angustia.


Azalea.


Delirante, doloroso, duro, como el andar por una pesadilla, impresionante, querida Azalea.
Solo la infinita ternura y ese soplo de amor sobre la herida abierta aliviará quizás el sufrimiento. Por todas las soledades del dolor .
Un abrazo Azalea.
 
Siguiendo con el TEMA "SOLEDAD" y nuestras experiencias.




Hoy no, ni ayer, ni mañana.
Respirar de vez en cuando.
Sonreír por cien sonrisas
que agonizan en mis manos.

El miedo aúlla, ser perro;
enjugar con mis heridas
las heridas del "rebaño".

Ver el mundo paralelo.
Paralela tragar llanto.
Contar hasta diez sin tiempo.
Alargar el tiempo a plazos.

Salir. Caminar. Sentir.
Encontrar mi último hálito.
Dejar atrás, suspirar.
Posar mi vista en un árbol.
Redimirme en el ahora
de los libres solos pájaros.


Ay, mi querida Eva, no se como expresarte lo que me hace sentir tu poesia

mi blanca bata, sudario,
Sonreír por cien sonrisas
que agonizan en mis manos.


enjugar con mis heridas
las heridas del "rebaño".

Salir. Caminar. Sentir.
Encontrar mi último hálito.
Dejar atrás, suspirar.
Posar mi vista en un árbol.
Redimirme en el ahora
de los libres solos pájaros.

Cuanta verdad en tus versos...Gracias.
Un abrazo

Isabel
 
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