christian.j
Poeta asiduo al portal
¡Cuando pienso en gente,
aparecen o me llaman!
debo reconocer que eso jamás a mi me pasa,
Será que pienso en la gente equivocada?
Te quedaste helada,
Cuando viste la muerte en mi cara.
Y tenes razón es mi obligación,
Olvidar gente cada dos por tres,
Porque de terminar como el orto me canse.
Por ende a otra cosa se va la mariposa,
Volas más rápido cuando soplo mi prosa.
Te ves hermosa y es muy feo que mi mente,
Ya te haya edificado una fosa.
No queda otra! Sé que respiras,
Aunque yo vea más seguido,
Como pasan por mi casa las carrosas.
Nuestro hijo desapareció del retrato,
Que sacamos aquel verano en la costa,
Y apareció a mi lado una morocha.
Soy el que se ríe de las cosas dolorosas,
No te pongas mal, porque solo es una broma,
si te sirve de consuelo, pasame el pañuelo,
me estoy riendo, para sobrellevar el duelo.
aparecen o me llaman!
debo reconocer que eso jamás a mi me pasa,
Será que pienso en la gente equivocada?
Te quedaste helada,
Cuando viste la muerte en mi cara.
Y tenes razón es mi obligación,
Olvidar gente cada dos por tres,
Porque de terminar como el orto me canse.
Por ende a otra cosa se va la mariposa,
Volas más rápido cuando soplo mi prosa.
Te ves hermosa y es muy feo que mi mente,
Ya te haya edificado una fosa.
No queda otra! Sé que respiras,
Aunque yo vea más seguido,
Como pasan por mi casa las carrosas.
Nuestro hijo desapareció del retrato,
Que sacamos aquel verano en la costa,
Y apareció a mi lado una morocha.
Soy el que se ríe de las cosas dolorosas,
No te pongas mal, porque solo es una broma,
si te sirve de consuelo, pasame el pañuelo,
me estoy riendo, para sobrellevar el duelo.
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