El río del Majaceite
cual gran poesía eterna
produce sonido dulce
que cura llantos y penas.
Con matices de frescura
de la nada creas fuerza.
Con figurillas graciosas
tu esperanza nunca cesa.
El alma goza de todo,
no podrán oscurecerla.
Hay que vivir el ambiente
buscando palabras viejas.
Chocar constante de espadas,
la corriente te golpea.
El triste rey don Rodrigo
te enseña su brava fuerza.
Madre España, ¡ay de ti!
de formidables proezas,
destruida en un negro día
castillos y fortalezas.
Afluente del Guadalete
¡ay! ya pasó la tormenta
y necesitas descanso
y una fantasía eterna.
cual gran poesía eterna
produce sonido dulce
que cura llantos y penas.
Con matices de frescura
de la nada creas fuerza.
Con figurillas graciosas
tu esperanza nunca cesa.
El alma goza de todo,
no podrán oscurecerla.
Hay que vivir el ambiente
buscando palabras viejas.
Chocar constante de espadas,
la corriente te golpea.
El triste rey don Rodrigo
te enseña su brava fuerza.
Madre España, ¡ay de ti!
de formidables proezas,
destruida en un negro día
castillos y fortalezas.
Afluente del Guadalete
¡ay! ya pasó la tormenta
y necesitas descanso
y una fantasía eterna.
Última edición: