Debemos ir más allá,
sumergirnos en las profundidades
que abarcan al completo una sonrisa,
no quedarnos en las comisuras
y besar la felicidad íntegra,
destierro el miedo, la desgana
y los vasos vacíos,
rescato la rebeldía en verano
de parte de los labios mas fríos,
la humildad esta en el fondo,
de tenerlo todo y en el fondo
no poseer nada,
poder decidir ahogarnos ahora mismo,
es nuestra única pertenencia inicial,
algunos rompen el saco de la avaricia
y en nombre de su amor te van a matar.
Corazones que no soportan mas violencia,
almas narradoras de solitario final
se esconden bajo capas de inocencia,
se engañan, evitan la oscura profundidad
donde la verdad ríe y se columpia,
una niña sola en la puerta de un colegio,
esperando a unos padres que llegan tarde,
la monotonía inutiliza aquellas alas
que un día tu para mi robaste,
vente conmigo por las profundas ramas,
que no hay nada como las vidas colgantes,
viajar y aprender, de aquí y de allá,
siempre con poco montante,
tatuajes por los cientos de fallos
en el alma grabados y aún sangrantes,
el odio puede sacrificar una vida,
perdonar solo nos lleva un instante,
una bala queda en la recamara
juntos la disparamos al aire.
sumergirnos en las profundidades
que abarcan al completo una sonrisa,
no quedarnos en las comisuras
y besar la felicidad íntegra,
destierro el miedo, la desgana
y los vasos vacíos,
rescato la rebeldía en verano
de parte de los labios mas fríos,
la humildad esta en el fondo,
de tenerlo todo y en el fondo
no poseer nada,
poder decidir ahogarnos ahora mismo,
es nuestra única pertenencia inicial,
algunos rompen el saco de la avaricia
y en nombre de su amor te van a matar.
Corazones que no soportan mas violencia,
almas narradoras de solitario final
se esconden bajo capas de inocencia,
se engañan, evitan la oscura profundidad
donde la verdad ríe y se columpia,
una niña sola en la puerta de un colegio,
esperando a unos padres que llegan tarde,
la monotonía inutiliza aquellas alas
que un día tu para mi robaste,
vente conmigo por las profundas ramas,
que no hay nada como las vidas colgantes,
viajar y aprender, de aquí y de allá,
siempre con poco montante,
tatuajes por los cientos de fallos
en el alma grabados y aún sangrantes,
el odio puede sacrificar una vida,
perdonar solo nos lleva un instante,
una bala queda en la recamara
juntos la disparamos al aire.
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