Roca

Elisalle

Poetisa
ROCA.
Desde niña está la roca,
no dice sus años pero calculo,
estaban desde antes…




Horadada por el tiempo,
la pleamar ha concebido recuerdos
en su matriz de hielo
que han quedado como habitantes
de todos los tiempos;
son moluscos y sonrisas de niño
pegados a su pared,
jugando a las escondidas;
manos endulzadas por caramelos
comprados en el negocio de la esquina,
tatuadas para siempre en su cuerpo duro.
Amar la roca es amar etapas,
nada en ella se borra
porque es el mejor cimiento
para construir la vida;
vida que se va haciendo
en manos de madre,
con una en la bolsa del pan
y la otra unida a la hija,
de la pequeña que es su cimiente.
La roca es fuerte y soporta
embates naturales
pero también es hembra
y aunque tarde más,
el ir y venir eterno del mar a su intimidad,
reduce su existencia adusta.
Hoy luce pequeña pero fuerte,
habiendo entregado a sus duendes paseantes,
tanta energía y potencia,
que a ella le fue mermando.
En esas entradas salinas se quedó la infancia
en algún rincón agazapada,
asida a falda dura,
a su falda oscura
que es abrazo fiero en toda su armadura,
solo a las de madre, comparado.
La visten conchitas
que siempre parecen nuevas
pero en su eterno vestido,
no puede negar que han pasado décadas
y han marcado consecuencias,
como arrugas en cara de de mujer.

Amar la roca
es agradecer la permanencia.


Margarita
08/10/2012



“Todos los derechos Reservados.
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio”

@

 

Archivos adjuntos

  • img_39244.4166666667_231.jpg
    img_39244.4166666667_231.jpg
    67,5 KB · Visitas: 154
Última edición:
ROCA.
Desde niña está la roca,
no dice sus años pero calculo,
estaban desde antes…




Horadada por el tiempo,
la pleamar ha concebido recuerdos
en su matriz de hielo
que han quedado como habitantes
de todos los tiempos;
son moluscos y sonrisas de niño
pegados a su pared,
jugando a las escondidas;
manos endulzadas por caramelos
comprados en el negocio de la esquina,
tatuadas para siempre en su cuerpo duro.
Amar la roca es amar etapas,
nada en ella se borra
porque es el mejor cimiento
para construir la vida;
vida que se haciendo
en manos de madre,
con una en la bolsa del pan
y la otra unida a la hija,
de la pequeña que es su cimiente.
La roca es fuerte y soporta
embates naturales
pero también es hembra
y aunque tarde más,
el ir y venir eterno del mar a su intimidad,
reduce su existencia adusta.
Hoy luce pequeña pero fuerte,
habiendo entregado a sus duendes paseantes,
tanta energía y potencia,
que a ella le fue mermando.
En esas entradas salinas se quedó la infancia
en algún rincón agazapada,
asida a falda dura,
a su falda oscura
que es abrazo fiero en toda su armadura,
solo a las de madre, comparado.
La visten conchitas
que siempre parecen nuevas
pero en su eterno vestido,
no puede negar que han pasado décadas
y han marcado consecuencias.
como arrugas en cara de de mujer.

Amar la roca
es agradecer la permanencia.


Margarita
08/10/2012



“Todos los derechos Reservados.
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio”

@




Así es, amiga, la roca dura va marcando esas etapas de la vida, todo pasa y todo queda en la memoria, en los recuerdos que van formando esas arrugas calculadoras del tiempo. Sólo, en algunos instantes, se vuelve a la niñez, pero es bonito ese viaje, aunque sea cortito.

Te felicito, una magnífica obra lírica.

Un beso y mis estrellas infinitas.
 
Muchas gracias, María. Cada vez que viajo a mi tierra de crianza, veo mi roca, la misma que observaba desde mi cama cuando era muy niña, creo que más de dos años no tenía y ella ha marcado mis tiempos también, ha soportado tempestades, tsunamis, terremotos y eso que está muy cerca de la orilla pero sigue estando.
Muy gentil al comprender esta inspiración muy personal que tiene una musa bella que es la roca.
Que tengas una buena semana en todo sentido, María. Abrazos.

 
"Amar la roca es amar etapas,
nada en ella se borra
porque es el mejor cimiento
para construir la vida"

Todo el poema es precioso, pero recalco estos versos, que para mí tienen mucho significado y belleza. En efecto, es la resistencia y fortaleza de la naturaleza, -también de la humana-, lo que sustenta, abriga y permite renovar la vida, aun contra viento y mareas. Y el amar lo que nos rodea y nos acompaña durante nuestra vida es amar a la vida misma, (...por lo menos así lo vi yo). Me encantaron tus versos Elisalle. Mis sinceras felicitaciones y un abrazo, amiga.
Luis.
 
Con las alas del alma desplegadas al viento,
más allá del asombro me levanto
entre escombros sin perder el aliento
y me voy de las sombras con algún filamento
y me subo a la alfombra con la magia de un cuento.
(Eladia Blázquez)


Bellisimo Margarita mucho soporta el ser humano y solo en gotitas volvemos a reiniciar nuestra sonrisa, con las olas nuevas con los granos de arena, pero siempre como roca firmes y sin atizbos visibles de nuestra edad salvo por las marcas del tiempo en el corazón. Felicitaciones y estrellitas (la maquinita se enojo conmigo otra vez), saludos amiga, genia y poeta
 
Es que la roca para mí fue parte de mis juegos infantiles, sin despegarme de la mano de mi madre por su lógico temor a la marea y yo me veo, pequeñita, con delantales blancos, bordados y trenzas apretaditas, yendo a ese castillo que era mi guarida más amada, allí encontraba de todo, no necesitaba más juguetes, para mí los otros no tenía vida pero estos, al apretarlos, siempre fluia algo que despertaba mi atención porque estaba vivo como yo.
Muchísimas gracias, LIBRA8. Muchísimas gracias por tu presencia, gracias a la vida porque mi roca sigue allí. Que tengas una buena semana, amigo. Un abrazo.

 
Es cosa de volar, amigo, despegarse del tiempo y transportarse a otros, siempre hay algo que dice que se estuvo allí, que hemos sido niños, que ha habido mano de madre, aunque ya no esté. Anoche la soñe a mi madre y al despertar lo primero que vi fue la imagen de ella, llevándome de la mano a la roca. Es el motivo de mi escrito, mi madre fue roca, mi madre está allí y volver a ese lugar no es tener pena, es abrazar el principio de uno mismo, la pena la tengo ahora que he despertado.
Muchas gracias, amigo, te mando un abrazo. Gracias por ser mi amigo, rubgy

 
Hermosas letras mi querida amiga, han traído muchos recuerdos a mi mente, yo también tenía una roca en mi infancia, la veía grande y poderosa, hoy cada vez que vuelvo voy a visitarla y al tocarla vuelvo a revivir tantas y tantas sensaciones hermosas ,que no puedo evitar que mis lágrimas afloren...Gracias por esta belleza de inspiración, ha llegado muy dentro de mi sentir...Mis felicitaciones y admiración por siempre amiga mía...Besitos....NUNA.
 
Es muy parecido a lo que siento yo, nuna y me pregunto a veces por qué si ella está, allí faltan tantas cosas que estaban con ella y me llegan las risas en cada oleaje, el llamado de mi madre para que no me alejara tanto lo escucho clarito y siento mi vestido mojado como entonces pero ahora son jeans y nadie me llama, nadie me advierte que la ola es más peligrosa. No imaginas cuanto significa para mí tu comentario, nuna, muchísimo, me entiendes. Bendiciones. Muchas gracias. Que sea una buena semana para ti. Un abrazo.
 
Curiosa la magia que tienen siempre en la memoria los lugares que marcaron nuestra infancia. Volver a ellos, aunque sea con la imaginación, es regresar al origen, recuperar lo perdido en fracciones de segundo. Hermoso poema, Elisalle. El broche final me ha encantado. Mis estrellas y felicitaciones por tu poema. Un abrazo.
 
Aquel Puerto de mi infancia no lo olvido jamás y todos los veranos vuelvo porque solo allí me siento feliz. Allí me encuentro con mi ayer, mis padres, mis calles y mi playa que guarda aún, la roca de mis juegos. Un abrazo, MARIAM.
Muchísimas gracias por tu comentario muy acertado. Que tengas una linda semana. Abrazos.

 
Que inmensa es tu poesía, no conoce limites, no soporta barreras. Tus versos componen estrofas de aire libre. La roca amiga, esa roca testigo del paso del tiempo, esa roca que ha soportado mil olas y las que queden por llegar, esa roca. Hasta la imagen que has elegido es poesía. Cuanto me gusta esa imagen.

Elisalle, siempre me has elogiado mis escritos, pero tengo que decirte que la admiración es mutua y que muchas veces la lectura de tus poemas me ha inspirado.

Te dejo merecida Reputación. Un abrazo enorme querida amgia y poeta
 
Volver al recuerdo, beber de los primeros manantiales para recobrar la fuerza a pesar del tiempo que haya pasado... esencia que siempre está, a veces agazapada, anhelando el reencuentro.
Hermoso regalo el que nos dejas Margarita
Besos y estrellas
Eva
 
Hermoso poema. Me recordo a esas madres que todo lo dan por los hijos sin importarles si ellas son felices o no. Si tienen un vestido nuevo o no. Todo lo dan para que sus hijos sean felices.

Te felicito por tus bellas lineas. Me conmovio to poema. Una delicia leerte! Saludos y un beso.
 
Eso que me dices que a veces te ha inspirado en lo que he escrito, es máximo, Rafael. Hombre, si yo te admiro tanto, es que ya no puedo pedir más a la vida con todo eso. Me dejas sin palabras y entonces nos seguimos admirando mutuamente. ¿Te parece? Te mando un abrazo, mejores palabras no podía recibir de tu parte, Rafael. Honradísima. Gracias. Te quiero, amigo.
 
Esa esencia que deja la vida cuando vuelves a sentir la mano de la madre que toma la tuya, que se preocupa, que te llama y con el ruido del mar a veces no se escucha, eso es lo que siento cuando voy y acaricio mi roca que no han movido ni tsunamis ni terremoto pero que también por ella pasa el tiempo. Antes no tenía tanta puertitas, eran solo dos, por una entraba y por la salía, era MI CASA de agua, ahora creo que el mar la tiene de hotel, tiene muchas habitaciones.
Muchísimas gracias, Eva, por estar en este pedazo de mi vida que es el más sólido que me queda. Un abrazo.
Que tengas una buena semana. Ah, te repito que estoy feliz porque has ganado ese Reconocimiento. Bárbaro.

 
Inmenso poema, Margarita, genial, amiga querida, profundo y filosófico, me parece que he descubierto un tesoro de sabiduría en tus versos.
No me deja el sistema dar reputación, pero van mis abrazos y admiración sincera.
 
Creo que todas las madres suelen hacer lo mismo, solemos hacerlo, también soy madre e hice por mis hijos lo que pensé que debía pero mi madre hizo mucho más por mí. Mi madre, la Roca.
Muchas gracias Lou por leer, por estar presente siempre en mis trabajos. Un abrazo.

 
Esa la he descubierto yo en ti, Marius, tú sí que eres fuente inagotable de inspiración que te hará un gran sabio cuando tengas los años que tengo yo. Muchísimas gracias por tus palabras, amigo, de veras me siento honradísima pero con los pies bien puestos sobre la tierra, eso sí. Te quiero, amigo. Muchas gracias.
 
ROCA.
Desde niña está la roca,
no dice sus años
(,) pero calculo
estaban desde antes…




Horadada por el tiempo,
la pleamar ha concebido recuerdos
en su matriz de hielo
que han quedado como habitantes
de todos los tiempos;

son moluscos y sonrisas de niño
pegados a su pared,
jugando a las escondidas;

manos endulzadas por caramelos
comprados en el negocio de la esquina,
tatuadas para siempre en su cuerpo duro.


Amar la roca es amar etapas,
nada en ella se borra
porque es el mejor cimiento
para construir la vida;
vida que se va haciendo
en manos de madre,
con una en la bolsa del pan
y la otra unida a la hija,
de la pequeña que es su cimiente. (¿?)
La roca es fuerte y soporta
embates naturales(,)
pero también es hembra
y(,) aunque tarde más,
el ir y venir eterno del mar a su intimidad,
(siempre) reduce su existencia adusta.
Hoy luce pequeña pero fuerte,
habiendo entregado a sus duendes paseantes,
tanta energía y potencia, (suprimir coma)
que a ella le fue mermando.
En esas entradas salinas se quedó la infancia
en algún rincón agazapada,
asida a falda dura,
a su falda oscura
que es abrazo fiero en toda su armadura,
solo a las de madre, comparado.
La visten conchitas
que siempre parecen nuevas
pero en su eterno vestido,
no puede negar que han pasado décadas
y han marcado consecuencias,
como arrugas en cara de de mujer.

Amar la roca
es agradecer la permanencia.



Margarita
08/10/2012




[TABLE="width: 500"]
[TR]
[TD="align: center"]
vacc-10.png

[/TD]
[/TR]
[TR]
[TD]Adorada Niña: había pasado varias veces por aquí, pero no había leído el poema con tanto detenimiento como hasta hoy. Ya sabes que leo de verdad y que no me gusta dejar comentarios superfluos. Encuentro en tu poema toda la ternura de mujer madura anidando en el verso sin rienda que hoy describe con tanto calor humano el entrañable corazón de la roca. Es un tema que te apasiona y en el que logras hermosas abstracciones que luego conviertes en poesía. Los dos versos finales, y la parte que he separado, me parecen las más lindas de todo el poema.

Dudas: (¿?) No sé si querías decir «simiente» o «cimiento» aunque, según el contexto, pareciera ser la primera.

Me encantó tu poema, Tontorrona.
Un abrazo y un beso,

Elhi
[/TD]
[/TR]
[/TABLE]
 
Gracias Tontorrón, eso quería, me apasioné tanto que se me pasaron y se quedaron comas, gracias por indicarlas, eso quiero siempre y en cuanto a tu duda, está "simiente" y "cimiento", ambas palabras en distinto contexto, la que pusiste en rojo estaba bien, hija-simiente de madre y en "cimiento" es porque se refiere a la base. Me apasiona esto y cuando tenga mi casa de piedras recogidas, también algunos pedazos de roca, serás mi invitado.
Yo sé cómo haces los comentarios, tengo la misma idea al respecto, solo que mis correcciones son privadas. A mí no me molesta que me las hagan en público, quiero hacerme siempre más cercana. Un abrazo, te quiero mucho, Elhi.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba