Te deslizas levemente, entre mis cosas,
suave, total, firme, arrolladora.
Y luego te disipas con la aurora,
quedando tu perfume entre las rosas.
suave, total, firme, arrolladora.
Y luego te disipas con la aurora,
quedando tu perfume entre las rosas.
Son tus ojos al mirar, piedras preciosas
ónices, transfiriéndome tu brillo.
Es tu voz angelical, el estribillo
que me recorre, con lenguas misteriosas.
ónices, transfiriéndome tu brillo.
Es tu voz angelical, el estribillo
que me recorre, con lenguas misteriosas.
Pero despierto, amor y de las hermosas
horas, que paso entre tus brazos;
sólo quedan mi miedo y tus trazos,
dibujados en el poema...en que te posas.
horas, que paso entre tus brazos;
sólo quedan mi miedo y tus trazos,
dibujados en el poema...en que te posas.
Marino Fabianesi