Nommo
Poeta veterano en el portal
Ella era la mejor persona del mundo.
Juntos, íbamos dando tumbos, de acá para allá.
Como dos semi-corcheas de una sinfonía compuesta por Ludwig van Beethoven.
Me besó en los labios y en la nuca.
Nunca la olvidaré. Cierto día, conocimos a Danny Zuko.
Era el cantante de Grease, amor de Sandy.
Y fue todo muy romántico, en aquella década de los ´60, con esos automóviles robustos.
Nacía el Rock and Roll, como roca que iba rodando por las escaleras.
A esta chica, le palpé el busto.
Danny bailó para nosotros, pues sentía esa fiebre del Sábado noche.
Y nos introdujo dentro del estuche.
Somos lápices de colores, ya ves.
Siempre permanecemos unidos, ya sea de día, o de noche.
Huimos de Jehová o Yahvé.
Yahvé da el poder a quien lo merece. Pero a nosotros dos, nos adormece.
¡ Queremos despertar !
Gobernar, manejar y dominar.
Arrasando con todos los demás imperios.
Venciendo a toda bronca y todo exabrupto e improperio.
Tumbándolos, como en la profecía de Daniel.
Juntos, íbamos dando tumbos, de acá para allá.
Como dos semi-corcheas de una sinfonía compuesta por Ludwig van Beethoven.
Me besó en los labios y en la nuca.
Nunca la olvidaré. Cierto día, conocimos a Danny Zuko.
Era el cantante de Grease, amor de Sandy.
Y fue todo muy romántico, en aquella década de los ´60, con esos automóviles robustos.
Nacía el Rock and Roll, como roca que iba rodando por las escaleras.
A esta chica, le palpé el busto.
Danny bailó para nosotros, pues sentía esa fiebre del Sábado noche.
Y nos introdujo dentro del estuche.
Somos lápices de colores, ya ves.
Siempre permanecemos unidos, ya sea de día, o de noche.
Huimos de Jehová o Yahvé.
Yahvé da el poder a quien lo merece. Pero a nosotros dos, nos adormece.
¡ Queremos despertar !
Gobernar, manejar y dominar.
Arrasando con todos los demás imperios.
Venciendo a toda bronca y todo exabrupto e improperio.
Tumbándolos, como en la profecía de Daniel.
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