Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
El rojo atardecer
no disimula,
que los sueños
se forjan de mañana
y cuando el ocaso
penetra en nuestras vidas
solamente nos queda
la nostalgia.
Pero el rojo,
de antiguo positivo,
de momento
tan firme pisoteado,
me convence
que la belleza de estar vivo,
importa más allá
de lo soñado.
Hola Cristina,
es hermoso soñar e umaginar
que lo soñado se convierte
en realidad
aunque en nuestro interior
sepamos a conciencia
que eso es poco
menos que imposible.
Un beso, ha sido grato leerte.